ESCRIBIENDO AL ESTILO CLARÍN...


No hay cosa más sencilla que pensar como un anti K.

Aquí va un ejemplo, un artículo cortito al estilo de los que cualquier escriba de derecha podría fabricar y publicar en los medios del monopolio.

Comencemos por elegir un tema. Digamos, el discurso de De Mendiguren en Tecnópolis.


Luego adoptemos unos presupuestos básicos que sirvan de tutor del escrito:

  1. no existe prosperidad en el sector industrial
  2. los números positivos son circunstanciales y exagerados
  3. el campo mantiene por sí solo el 80 o 90% de la vientocolera economía argentina
  4. quien afirma lo contrario, o está comprado por los K o sencillamente perdió la razón
  5. De Mendiguren no dijo lo que muchos escucharon
Ahora un título: El pensamiento oculto de De Mendiguren.

El cuerpo de la nota: 

"Testigos privilegiados de los tejes y manejes al interior de la Unión Industrial Argentina nos confiaron su sorpresa e incluso indignación ante la repercusión mediática del discurso del presidente de la UIA en Tecnópolis, supuestamente elogioso para con la política industrial del gobierno. "Sabíamos que los medios están muy jugados a favor del gobierno, pero no esperábamos un nivel tan bajo de criterio independiente", nos aseguraron.

Aunque los entusiastas apologistas de la política económica oficial hicieron correr ríos de tinta y océanos de saliva para destacar el "espaldarazo" a Cristina por parte del capo industrial, puertas adentro del rocanrolero Ministerio de Economía se sabe que la realidad es muy otra.

En efecto, para los conocedores del complicado código comunicacional de los dirigentes de la entidad que reúne a los principales productores del sector, el sentido de las palabras pronunciadas por su líder bajo las carpas chayeras de Tecnópolis (feria que es mezcla de mundo de fantasías con hábil propaganda nazi fascista) meten miedo.

Luego del discurso de De Mendiguren, fuentes reservadas de acceso usual al despacho privado del ministro Boudou dijeron escucharlo murmurar: "Ahora sí estamos fritos", mientras ordenaba a sus colaboradores de mayor confianza el fragúo de informes positivos sobre la evolución de los índices macro económicos criollos para presentarlos a la primera mandataria. "Es increíble lo que hace Amado para sostener el buen ánimo de Cristina y evitarle el colapso nervioso final", remataron los testigos de la increíble escena.

Como toda persona bien informada sabe, cuando en la UIA se habla de "resurgimiento industrial", en realidad se está diciendo "La miseria y el desempleo están a la vuelta de la esquina".

Desde luego, Cristina Fernández ignora estas elementales sutilezas del meta lenguaje corporativo y los que la rodean se cuidan de hacérselas saber.

Es como decía Maquiavelo: "El Príncipe debe tener un corto número de saberes. De otro modo, sus colaboradores perderían poder".

Saludos desde Tecnópolis, Capital Nacional de las Realidades Inventadas.



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