Y vas

 Corriente de odio ascendente

Te arrastra a su paso y vas,

Flotante, atontado y altivo,

Cabalgando junto a quienes

No son -ni lo han sido- de fiar,

Jinetes de traición y delito.

Pero allí se te ve, engreído,

Vano, simple, tonto, liviano,

Alzando banderas desleales,

Trapos de antiguo desteñidos,

A cuya sombra han marchado

Constantes y tercos los rufianes.

Comentarios