EL DIALOGO NO ES EL PROBLEMA, por Eduardo Di Cola*
En febrero pasado el Ministro de Agricultura convocó al diálogo a las entidades agropecuarias. En aquella oportunidad se negaron a concurrir. Ahora se manifiestan ofendidas por que no fueron convocados por la Presidenta a Río Gallegos la semana pasada. Cuando los invitan no van, cuando no los convocan se enojan. Evidentemente la dificultad para buena parte de la dirigencia nacional de las entidades agropecuarias no es el diálogo. En todo caso el diálogo como otros temas a partir de los cuales pivotean con sus críticas, son mera pantalla detrás de las cuales ocultan las verdaderas razones de sus molestias. El problemaes la política que se lleva adelante desde hace una década. Con el agravante para ellos, que cuando deciden participar directamente enarbolando sus propuestas como candidatos, la cosecha de votos les resulta tan frustrante que no pueden dejar de leer el claro rechazo que política y personalmente sufren por parte de sus conciudadanos. No logran ni el a...