Subían los Mocoit, algo furtivos, El Rio Corriente, cacique El Toro Punteando la diáspora guaycurú. Los patrones de barcos del Paraná Les vieron curiosos, “indios locos” , Decían y con estruendo de risas Gritos y sirenas les saludaban. Milla abajo otras 4, 5, 6 canoas. Y luego otro grupo, y otro y otro, hasta contar cien, con niños, perros, bultos, cueros, viejas y viejos, muchachos y chicas, todos con todo. Uno que los cruzó dijo “Mocoit neraé”, Sabiendo por sus trazas y canoas Que eran ellos, pero sin entender. Un marinero media sangre supo Que del Paraná santafecino Eran aquellos bruñidos migrantes. “Toro viejo yendo en punta” . Así dijo y bajó a las bodegas, A llorar el abandono y la soledad Que le ganó al ver a sus parientes Perderse río arriba, para nunca más.