Somos ellos

 Están amontonados, felices, transpirados, festejando. Son la clásica señal de victoria que constantemente emite eso que llamamos especie humana, esa cosa poderosa que nos da sentido y valor. Algunos se avergüenzan de pertenecer a nuestra especie, por los actos infames de unos pocos enfermos que de vez en cuando copan el mando, pero la especie es mucho muy superior a toda su porquería, por eso es que les vemos en masa excitados y celebrando

Ellos no necesitan teorizar, ni analizar ni racionalizar, pues llevan en su haber y muy arriba el instinto que les señala el indudable hecho de pertenecer a un todo que les incluye y del que son bandera y proa.

De vez en cuando hemos de sumarnos a esa multitud frenética que glorifica la condición del homínido, potente ser que surge de la honda animalidad para superarla, en un espléndido homenaje.

Acaso creas estar muy distante ya de los orígenes, pero es necesario que entiendas que, en cada uno de tus gestos, actitudes, voces y pensamientos, se ven los antiguos rasgos que decenas de miles de años de evolución no han podido eliminar. Somos arcaicos. Somos ellos.

Comentarios