Los enviados a la Davis no ven ni una crisis
Enviados de empresas periodísticas que están cubriendo la Davis nos avisan que por allá no se encuentran rastros de la famosa crisis; en sus recorridas por los lugares que ellos frecuentan (centros de compras, restaurantes y lugares de esparcimiento) una verdadera fiebre consumista parece indicar que la locomotora española no solo no está averiada sino que avanza con inusitado poder. ¿Sorprendente? No, pues representan estos agentes del negocio periodístico un modo de ver el mundo basado en la fugacidad de las impresiones, la superficialidad de la opinión y el desprecio por los datos numéricos, especialmente cuando no colaboran con lo que se intenta demostrar o sugerir. Como a todo militante de la idea Europa-Progreso/Latinoamérica-Atraso, la situación invertida de estos días, en que vemos una Europa en caída y una Latinoamérica en ascenso, resulta incómoda, por lo que conviene mirarla sesgadamente para no tener que incurrir en juicios lúcidos que arruinen los prejuicios trad...