Derechos humanos y pensamientos torcidos, por Carlos Oviedo
Me viene el recuerdo de una publicación que vi hace unos meses en el muro de una colega. Decía, palabra más o menos, lo siguiente: “La presidenta se tendría que ir a la c… de su madre, de donde nunca debió haber salido” . Los puntos suspensivos corresponden al original. Quizá la autora le haya criticado ese lenguaje a gente a quien percibe como culturalmente inferior y no quería llegar a tanta bajeza. La publicación es comentada por alguien (también profesora de inglés) que dice que Cristina tiene el destino marcado como su “husband” (sic). Creo que los calificativos, en cualquier idioma, sobran. Es una pena que ésa sea la actitud que tienen para ofrecer mientras se quejan de una presunta soberbia de la presidenta. Igualmente triste es que se pueda tener el deseo de la muerte del adversario como toda propuesta. Como si no alcanzara con esa carga de odio, la misma persona que cito al principio, cuelga en esos días un afiche de conmemoración del día del militante mont...