La juguetería abstracta de Majul
Que Majul es un
sujeto cuyo pensamiento desarrolla comunmente formas y características infantiles, es una verdad
de a puños, una evidencia que a mí se me aparece de cuerpo entero cada vez que
tengo el triste deber intelectual y militante de leer alguno de sus artículos
de opinión.
Observen -si son incrédulos respecto de lo que acabo de afirmar- el
detalle del siguiente párrafo leído en la nota del Diario La Nación a que lleva
el enlace de arriba:
“Si las
elecciones fueran hoy, Francisco de Narváez le ganaría por poco a la
candidata del gobierno nacional, Alicia Kirchner, en la provincia de Buenos
Aires. Además, el oficialismo perdería en la Ciudad de Buenos Aires y en las
provincias de Santa Fe, Córdoba y Mendoza. Para que se entienda mejor: si los
encuestadores consultados no mienten, la fantasía de reformar la Constitución y
promover a Cristina Kirchner para otro mandato quedaría en la nada. Comenzaría,
en efecto, el principio del fin de ciclo que Néstor Kirchner inauguró hace diez años.”
Construye su pensamiento de atrás para
delante, del revés al derecho, partiendo de sus deseos y apuntalándolos luego
con cualquier material que halle a su alcance (digamos, encuestadores consultados, pero solo aquellos que confirman sus
deseos). En un momento de inspiración redacta
un escenario para él apetecible (en este caso, un de Narváez ajusticiando a
Alicia Kirchner y un escenario de derrota electoral del oficialismo en Santa
Fe, Córdoba y Mendoza). Luego veremos como lo abona y apuntala, discrecionalmente,
caprichosamente, como lo haría un infante. Con
esto alcanza para escribir y cobrar en La Nación, según parece.
Este fragmento de pensamiento
majuliano sigue las mismas reglas que uno puede observar en la mente infantil
cuando construye o empieza a establecer relaciones de significado con el mundo
exterior, en las etapas iniciales del desarrollo: describe al medio circundante
no de acuerdo a las características objetivas registradas, sino adjudicándole atributos
gratificantes que uno desearía hallarle o circunscribiéndose solo a los
aspectos atractivos hallados en el objeto. Subjetivamente, por ejemplo, desde
el punto de vista del niño, una juguetería no es un lugar donde se intercambian
los juguetes en exhibición por dinero. Y aunque el niño puede ver la
transacción, no acaba de registrarla (al menos en sus primeras experiencias) y
se limita a tomar de esa realidad aquello que le causa satisfacción, a saber,
la presencia palpable del juguete. Esa presencia es la médula significante para
el niño, cuando que para el adulto, lo real de una juguetería es que se trata
de un lugar al que uno acude cuando busca objetos de fantasía con los que
gratificar a un pequeño. Mientras que para el niño la juguetería representa una
versión constante y sonante del paraíso, para el adulto es solo otro comercio
instalado para satisfacción de las obligaciones consumistas de nuestra
sociedad. Para Majul, construyendo pensamientos de esta manera, desde la base
de supuestas realidades deseadas, el mundo político en el que desempeña su
oficio opinante es su juguetería, que para él no es de ningún modo un espacio
contradictorio, cambiante y elusivo que en repetidas ocasiones le contradijo (sobremanera en los últimos
10 años). El mundillo político juguetería de Majul es una feria donde puede
encontrar toda clase de gratificaciones con solo desearlas, pues desearlas
implica hacerlas aparecer mediante la herramienta del pensamiento mágico. E
igual que sucede con el niño en sus etapas iniciales, el disfrute proviene de
imaginar experiencias antes que de experimentarlas. El chico no precisa que su
avioncito de plástico vuele autónomamente, le basta con sostenerlo en una mano
e impulsar su brazo en giros repetidos, mientras simula con su boca el sonido
del motor. Majul no necesita que el escenario de devastación electoral que
dibuja para el FPV en las próximas legislativas alcance a tomar lugar. El solo
imaginar ese escenario de catástrofe ya vale como realidad y causal de placer.
Y no solo para él, arriesgaría a decir. También para varios de sus lectores.
Por supuesto, Majul no es un
fronterizo, es sí un individuo que se sirve de un modo de razonamiento torpe que
le surge fluidamente y que (debe ser, digo yo) encuentra un público favorable.
Por eso, una vez hecha la maqueta del futuro catastrófico deseado para el FPV,
da un par de pasos atrás (rumbo a la realidad y la cordura), para aclarar: “Sin embargo, para las
primarias de agosto faltan todavía más de dos meses y, para el 12 de junio, día
de cierre de presentación de alianzas, poco más de dos semanas. Aún puede pasar
cualquier cosa.”
La juguetería de Majul se
puebla de muñecos gratificantes que aún no se han fabricado, otros que están en
etapa de diseño y otros que resultaron de fabricación defectuosa, pero que no por ello dejan de ser percibidos
como reales, en exhibición y comercio:
· “que
Sergio Massa al final se decida”
· “que
el ex ministro Roberto Lavagna se reconcilie con Macri”
· “que
una eventual declaración de inconstitucionalidad de la reforma judicial por
parte de la Corte Suprema ponga en cuestión las primarias abiertas simultáneas
y obligatorias (PASO) y, por ende, toda la convocatoria a elecciones”
· “los
argentinos, hoy, no piensan en las urnas”
· “la
imagen de la Presidenta y del Gobierno han caído más de diez puntos”
· “la
mezcla de denuncias de corrupción con malestar social e incertidumbre sobre el
futuro de la economía está resultando letal para la intención de voto de los
candidatos oficialistas en todo el país”
· “la
sensación de que el futuro económico empeorará”
· “en la
mente de muchos de los que votaron a Cristina permanecen el cepo cambiario, las
consecuencias de la masacre de Once y la idea de que el ex presidente Néstor
Kirchner promovió o permitió demasiados negocios ilegales, incluido el que
terminó en el choque del tren de la línea Sarmiento”
· ”durante
las marchas autoconvocadas, una parte de la sociedad les ha pedido que se unan
para poner límite a la prepotencia, el autoritarismo y el intento de obtener la
suma del poder público”
· “la
idea de presentar una sola lista de candidatos para integrar el Consejo de la
Magistratura es una respuesta inteligente y de alto impacto”
· “cuando
se ponen en juego asuntos tan serios como la libertad, dirigentes en apariencia
tan distintos como Macri y Binner son capaces de trabajar juntos para evitar
que el Gobierno se lleve el mundo por delante”
· “los
miembros de la Corte Suprema, que le pondrían un límite al intento de violar la
división de poderes”
· “se
percibe cierta desesperación en algunos sectores del Gobierno”
· “Cristina
Kirchner es casi la única figura competitiva que le queda al oficialismo tras
diez años de conflicto permanente”
· “un
mundo paralelo, similar al de muchos que definen a este gobierno como
revolucionario, progresista, nacional y popular”
Y en la juguetería abstracta de Majul (una
propiedad con muchísimos co propietarios) reina el más apreciado de los muñecos
que consuelan el desamparo infantil conservador, el famoso muñeco Fin de Ciclo, tan difícil, tan extraño, tan improbable, que aún nadie lo
construye, pero muchos de todos modos disfrutan, con la misma candidez del niño
que aún cree en indemostrables Ratones Pérez.

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