Gobierno blindado/María Paulela/blog Pensando en La Argentina

Políticamente, el gobierno de Cristina Fernández está blindado. 
Acaso no sólo por sus innegables virtudes políticas, sino principalmente por sus aptitudes estratégicas que lograron, entre otras cosas, amontonar a toda la oposición en un Frankenstein sin cabeza, drogadependiente del sostén mediático brindado por las empresas de información concentradas y sin programa visible para la toma del poder. Porque, no se confunda el lector, los errores opositores son POTENCIADOS por la estrategia oficial de una manera impresionante. Y la exposición inevitable de sus contradicciones, sus interminables peleas de cartel, sus auto corrosivas internas; su crónica falta de propuestas realistas para indicar, aunque más no fuera propagandísticamente, que no están en capacidad de gobernar este país o, por decirlo suavemente, un club de barrio medianamente organizado.
Cada uno de estos factores de impotencia política, contó con la ayuda inestimable, no sólo de los medios de comunicación hegemónicos, sino también de los operadores financieros del mercado, quienes hicieron terrorismo sin asco ni vergüenza en la búsqueda de desestabilizar el flanco acaso más vulnerable del Gobierno: el económico, condición sine qua non (según declaraciones del propio senador radical Ernesto Sanz) para tener al menos una oportunidad de mojar electoralmente, siquiera. 
Es la narración patética de una impotencia atroz, por parte de un colectivo heterogéneo cuyos únicos puntos en común son verdaderamente dos y ambos, no por casualidad, el mismo: demoler al kirchnerismo y recrear las condiciones noventistas del "clima de negocios" que restaure los privilegios perdidos por las grandes corporaciones que sponsorean a este cachivache impresentable que va desde una paciente psiquiátrica que destruye a sus propias creaciones, hasta el clown mediático que solía ser intendente de Tigre y antes, Jefe de Gabinete de este mismo Gobierno.
Una de las victorias oficiales ha sido, en este sentido, obligar a todos sus adversarios a hablar desde donde realmente pertenecen. Porque sólo acaso en este bendito país los socialistas son voceros de los terratenientes y los liberales librecambistas se hacen llamar "de Centro" como si eso morigerara el miedo que en el votante puede causar la ideología que subyace en su discurso mediático, el cual no pasa de una "retahíla de frasecillas optimistas" como dicen en Los Simpsons. Las posturas rotundas del oficialismo han ido reacomodando las posiciones en el tablero, hasta dejar a cada quien en su lugar, imposibilitado de travestirse de lo que no es sin arriesgarse al ridículo. En resumen: hoy nadie en la Argentina política, puede decir que es lo que no es.
Si en el despelote opositor, los principales referentes han quedado quietos como la perdiz deslumbrada ante la luz de una linterna, los medios, en cambio, liberan todo su potencial terrorista haciendo la tarea sucia que sus inútiles sirvientes no son capaces de realizar. Fallida hasta ahora la demolición del Gobierno desde la economía, la mira telescópica del Comando Estratégico Mediático apunta en este momento al corazón mismo del Proyecto gubernamental: la política de Memoria, Verdad y Justicia frente a los criminales perpetradores de crímenes de Lesa Humanidad. En dos palabras, la política de Derechos Humanos.
Ha sido en verdad una tarea sucia e innoble. Cooptar a viejos luchadores, alejados del Gobierno por razones más o menos pequeñas, ponerlos a declarar en función de los intereses de los defensores semi ocultos de los asesinos y torturadores. Hacerlos hablar desde las mismas páginas desde donde se celebró, apoyó y propagandizó la violación, tortura y desaparición forzada de sus hijos, amigos o familiares. El resultado es bochornoso, terrible, doloroso. Es como si los deudos de las víctimas del Holocausto fueran exaltados por los pasquines nazis que circulan por Alemania. Una muestra horrorosa del Síndrome de Estocolmo, terminar trabajando para los que fueron los sostenes mediáticos de los verdugos de sus familiares.
Desde las oficinas oscuras de los oligopolios, la mirada cínica hacia esta pobre gente debe ser diabólicamente divertida. 
La búsqueda de destruir las políticas públicas sobre los Derechos Humanos violados en la dictadura cívico-militar, por parte de los viejos colaboracionistas como Morales Solá o Eduardo van der Kooy, impone un análisis primario que apunta al corazón del "relato", que no es otra cosa que la marca de agua de este proyecto gobernante. En ese empeño, las medidas tomadas por la Presidenta de la República que concentran en el Poder Ejecutivo ciertos resortes de la Seguridad Nacional, como respuesta tanto al embate mediático como al mucho más serio golpismo judicial, ya sin disimulos éste, ha preocupado visiblemente a los voceros de la desestabilización.
El cuestionamiento público a la persona del jefe del Ejército, Teniente General Milani, se ha analizado ya aquí. Quien esto escribe, entiende esa movida como parte de un ancestral antiperonismo, sumado a la necesidad de las fuerzas del liberalismo residual de contar, como lo hizo históricamente, con Fuerzas Armadas propias que aseguren la eventualidad de un golpe de Estado. El primer Jefe del Ejército que en más de 60 años se anima a definirse como peronista, es una aberración que debe haber erizado las delicadas pieles liberales hasta niveles de espasmo.
La irrupción de Sergio Berni como "nuevo polémico", ya corrido del escenario Guillermo Moreno, tiene un sentido similar. Berni es un cuadro de primera clase, que cree en "el control político del conflicto", definición impecable que ha espantado tanto a los gorilas como a la izquierda servil de la derecha, alguna incluso desde dentro del propio kirchnerismo, demostrando que los idiotas útiles nunca dejan de ocurrirle a esta pobre Patria. 
Por fin, el descabezamiento de la SIDE, en vistas de que estaba subcontratada por los auspiciantes del candidato del establishment Sergio Massita. Algo que seguramente ocurre en los países serios, como repiten los loros opositores. Es bien sabido que cualquier candidato de cuarta en los EEUU puede alquilar la NSA y ponerla a trabajar para él. Si.
Finalmente, las Fuerzas Armadas, las de Seguridad y la Inteligencia se hallan en manos de la Presidenta de la Nación. Y está bien, porque parece que en un país donde cada uno hace lo que quiere o puede pagar, el único que tiene todo prohibido es el Gobierno, representante de la voluntad popular, último cuco de los liberales. 
Tiene el Gobierno la OBLIGACIÓN de proteger, en un ambiente de golpismo serio y generalizado, generado desde las corporaciones, la voluntad del pueblo expresada en las urnas de manera incontrovertible. 
Las estrategias corporativas apuntan, finalmente a vaciar al Gobierno de autoridad. El famoso Pato Rengo. A que, como aquél presidente semi legal llamado Arturo Illia, no tenga autoridad ni siquiera sobre los mozos de la Casa Rosada. No se engañe el lector. No es otro el plan. Quieren un último año y su continuidad, marcados por la inestabilidad y el desgobierno. Sólo con un shock social podrán volver a imponer sus recetas socio-económicas. 
Yo diría que, volviendo al comienzo, el Gobierno está blindado. Punto.

Comentarios

  1. Me reconforta saber que el gobierno Nacional y Popular de Cristina Fernández goza de buena salud. Resido en España (A Corula, Galicia) y aunque gallego de origen, mis 50 años vividos en la Argentina me marcaron definitivamente. Soy un "casi argentino". En diciedmbre de 2001 cuando la Plaza de Mayo volvió a ser centro de represión y muerte, me volví -estrictamente con lo puesto- a mi ciudad natal. Hoy, 13 años después, soy un jubilado por la Argentina (ANSES) y de este "mi" país espero menos que poco. La situación social española es de un retroceso brutal de los derechos y garantías ciudadanas y me parece estar reviviendo aquellos gobiernos del "innombrable". Que Argentina haya superado la barbarie que significaron los años de plomo, que se haya recuperado el patrimonio malvendido, que se reindustrialice el país, y que se verifique una más justa distribución de la riqueza es un logro impresionante. Supongo que faltará mucho por hacer, que habrá que encuadrar dentro de lo punible a los empresarios que contratan "sin contrato", que hay que ampliar la capacidad del Estado como dinamizador de la economía, haciendo públicas y eficientes, algunas empresas que malatienden los servicios que deben prestar (electricas, por ejemplo) Un abrazo desde la otra orilla y gracias por sus notas. Son una forma de seguir la historia de la patria de mis hijos. Y por supuesto, un 2015 en el que se profundicen las transformaciones y haya más felicidad para todos los argentinos, aún para aquellos a los que "ningún zapato les calza bien"

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