Persistencia ragusiana del pelotudo
Jose Enrique Corte Raguso
El pelotudo existió siempre... Era pobre y un día
llego un buen Gobierno y lo saco de la pobreza
Pero, como buen pelotudo, se lo cree cuando le
dicen ahora que vivió una fantasía... Era clase
media y llego un buen Gobierno y lo puso a vivir
cosas que nunca había vivido o a comprar cosas
que siempre había deseado, pero que se
escapaban de las manos cuando le faltaba ese
centavo para completar el peso necesario... Pero,
como buen pelotudo se cree cuando le dicen
que vivía bien porque ese Gobierno que le dio
todo, se lo dio robandose todo... Era un pelotudo
que había heredado de su padre la empresita
familiar, que con mucho esfuerzo y trabajo,
apenas daba para vivir... Y llegó ese mismo buen
Gobierno y milagrosamente el esfuerzo (y hasta
con menos esfuerzo que antes) empezó a rendir
frutos y la empresita creció y próspero, pero
como buen pelotudo odio a ese bien Gobierno en el cual prosperó, porque gracias a esa
prosperidad (y según el, por culpa de ella) tuvo
que pagar impuestos... Y gracias a esa misma
prosperidad que le regaló ese buen gobierno
tomó empleados para trabajar quizás un poco
menos y ganar bastante más... Pero le
molestaron las cargas sociales y las paritarias,
que al mejorar los salarios le aumentaron su
antes estrecho mercado y le permitió prosperar
más aún... Pero en su soberbia no admitió jamás
que ese Gobierno le había sido benévolo, sino
que por el contrario, alimento la idea y creyó en
que el buen Gobierno se robaba todo... Ahora,
por odio, "cambio" ese Gobierno ladrón por uno
decente... Y, parece, que junto con el cambio de
Gobierno, cambio tambien y redujo su esfuerzo
Porque, ahora, la empresa ya no prospera sino
que decae... También hubo un agricultores,
profesionales y gente variopinta... Todos
pelotudos... Que sonreían y desde que
cambiaron ladrones por honestos, ya no sonríen
Pero todos ellos tienen algo en común
Siguen siendo pelotudos.
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