Riello salió a comprar fasos

Fui a comprar cigarrillos.

Barrio bucólico de una tarde de sábado,

mi rutina habitual hasta el kiosco, una

charla corta y futbolera con el kiosquero

(un arrepentido de su voto, aunque

todavía no muy explícito), frente al boliche

dos contenedores abiertos y revisados por

una pareja de cabezas muy canas

Por sus vestimentas denotaban ser parte

de los nuevos indigentes, de esa categoria

que se fue ampliando en la clase jubilada.

Mirándolo a Claudio (el kiosquero noté

cuando bajó la cabeza que ya no le

quedaban argumentos para explicar ese

triste espectáculo

volvía con la bronca entre los dientes, y

frente a un muchacho que duerme en la calle y siempre le ofrezco un cigarrillo

pensaba que en una cuadra dos

realidades durisimas...unos abuelos

sintiendo la vergüenza de revolver basura,

y Sergio, que duerme en la calle con su

colchón lleno de tristeza por no haber

conseguido una changa en el día de hoy

Sergio vive en provincia, pero no puede

volver todos los días por el costo del

pasaje...hoy "sincerado

Con esa mezcla rara de bronca e

impotencia, Alicia la almacenera

(inconfundible compañera) cuando estaba

por entrar a casa me saluda desde la

puerta de su negocio cada vez más vacío,

y fiel a su estilo de "base de datos" barrial

me cuenta que habían pasado unos

sonrientes jóvenes con volantes de la

municipalidad preguntando "¿como están las cosas?
Alicia se despachó

"Nene, tengo 36 años de negocio! Y sabes

que!?...están viniendo a comprar huevos

de a UNO!...te cuento como están las

cosas!?"

Y no fue un acto de militancia, Alicia les

dijo que estaba pasando, ella lo compara

con el 2001

Allí me di cuenta que no hace falta

realizar profundos análisis profesionales

sólo salir a comprar cigarrillos bastó para

ver un reiterado y pormenorizado estado

social. El producto del "cambio.

#carlos riello

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