Condiciones necesarias

Un día a la vez es como se debe.

Pausa precisa y aire cambiado;

Fervores puros que persisten

Y no entusiasmos que se diluyan;

Paso seguro en todas partes;

Mirada clara que no prejuzgue;

Juicio sereno que no condene

Lo que podría ser perdonado;

Mano tibia que dé consuelo,

Que no prefiera ser azote;

Voz que apacigüe y traiga calma;

Gesto paciente, no altanero;

Actitud de hermano, no de dueño;

Abrazo de abrigo, que no asfixie.

 

Comentarios