inmóvil
Para unos Dios y para otros poco.
Hacés tu vida como podés, a los
bolazos,
Sin nunca dar la medida o llenar el
vaso.
Un poco harto de tanto rigor hacia
abajo
Y tanto permiso oculto hacia arriba.
Se te ve algo cansado y siempre
irritado,
Como listo a probar mejores suertes.
Pero no. Pasan los años y no hay
movida.
Estás grande y los riesgos no te
llaman.
Estás quieto y necesitás traslado.
Estás mudo cuando deberías gritar.
Encerrado entre paredes ilusorias
Y atado con sogas y nudos aparentes,
Sos el prisionero fiel de tu letargo,
El hombre que se dictó prisión
Y vive en su propia cárcel.
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