Hellyer y la oposición en argentina



El ex ministro de Defensa canadiense Paul Hellyer, de 90 años, arrojó una serie de afirmaciones sorprendentes que causan entusiasmo entre sectores acreditadores de la existencia de culturas alienígenas.
A las ya tradicionales expresiones de neto corte hellyeriano ("Temen mucho que podamos ser  tan estúpidos como para volver a usar armas nucleares, y eso causaría un gran daño, tanto a nosotros como a ellos", “La estrella de Belén fue uno de los platillos volantes de Dios”, "Ellos están aquí entre nosotros y no tengo miedo, porque en la mayoría de los casos, en lo que se refiere  a las  tecnologías, están a años luz de nosotros y hemos aprendido muchas cosas de ellos", "Podríamos conseguir muchas más, sobre todo en medicina y agricultura, si las utilizáramos con fines pacíficos", etc.), en esta ocasión el anciano agregó otras precisiones de una lógica similar, algunas  de ellas regionalizadas, de acuerdo a fuentes que manejamos dentro de la más estricta reserva:
1.    El alcalde de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, teme que los libros de textos escolares utilizados en las escuelas públicas contienen peligrosas enseñanzas herejes de filiación extra terrestre, que solo pueden ser atajadas mediante la privatización del sistema educativo completo.
2.    Ciertos miembros opositores del Congreso Nacional en La Argentina están siendo controlados telepáticamente por fuerzas provenientes del espacio exterior.
3.    Algunos opositores al gobierno de la presidente sudamericana Cristina Fernández han establecido pactos secretos con la Junta Invasora Alienígena, con vistas a una futura toma del poder por medios alternativos.
4.    El gobierno argentino está en posición de una muy efectiva tecnología de control mental creada por civilizaciones no humanas, que limitan drásticamente el desempeño intelectual del organismo atacado, hasta convertirle en poco más que un reverendo bobo, lo cual explica sin duda el bajo desempeño racional de los sectores de oposición.
Sin duda las declaraciones de Hellyer dejarán un reguero de polémica e indignación en los ámbitos especializados.

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