La salud de Lanata y nosotros



Me preocupan ciertos comentarios de gente supuestamente adscripta a nuestro sector ideológico, es decir, el kirchnerismo, en lo referente a los problemas de salud del gordo Lanata. Me preocupo porque percibo en esos comentarios el mismo odio militante, activo y listo a transformarse en acción que solía ser el exclusivo y despreciable patrimonio de los conservadores o gorilas.

Me avergüenzo de los posteos de algunos “kirchneristas”, descerrajando odio puro en forma de deseos de muerte o prolongación de dolores y agonías para el empleado de Clarín, tal como lo haría un troll en caso de enfermedad de algún líder de nuestro sector. Vamos a dejarnos de joder y dejar de asumir que las luchas políticas son de la misma índole que los estúpidos trances fanáticos que aquejan a un barra brava. Las cosas nuestras son demasiado nobles como para ensuciarlas con rencores y otros contrapesos morales que acarrean -irremediablemente- los seres poco evolucionados.

Me avergüenzo de esos posteos venenosos y de verdad no sé si se trata de posteos de verdaderos kirchneristas o de infiltrados. No sé, no estoy seguro, porque algunos malos deseos e intenciones no se pueden impostar y otros sí.

Y ojo que Lanata es muy desagradable, muy cretino, muy artero, pero de ahí a odiarlo hay (o debería haber) un campo de distancia. ¿Por qué? Por una simplísima razón: es un actor, interpreta un papel, es insincero, actúa por un incentivo económico. Por lo tanto no representa una amenaza en el territorio de la realidad, lo que queda demostrado con su ruinosa pérdida de rating. Las realidades políticas no pueden ser desafiadas duraderamente por construcciones ficticias como operaciones de prensa o instalaciones de información engañosa. Ningún Lanata tiene la menor posibilidad de derrotar al movimiento nacional y popular. Odiarlo, entonces, es una pérdida de tiempo y un desmerecimiento personal.

Dediquémosnos a ejercitar mejor nuestro corazón de militantes. No nos rebajemos al odio.

Comentarios

  1. Coincido excepto en que "no representa una amenaza". Como buen ladino-mercenario el no seria el peligro directo pero las cabezas llenas de mierda que el inculta SI PUEDEN SER UN PELIGRO

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  2. Comparto todo lo que dice el post Chacarero. Respecto a la aclaración de Anonymous pienso que, ya sea un peligro o no son las reglas del juego. De eso se trata, de jugar ahí adentro, sino estamos en el terreno de la animalidad.

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  3. Coincido Cumpa Chacarero, es muy bueno enarbolar la alegría y el amor que definitivamente nos traerán la luz.... la Patria espera que no la defraudemos...!!! Nunca menos Cumpa...!!!

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