Sin liderazgo ni objetivos, por Gorila ofuscado

Entre los cotizados de FAUNEN que se las dan de exquisitos, Bonfatti que pide la escupidera, Macri que ya es un inmenso generador de burradas, Pablo Moyano con pilchas de Alfonso Capone, Lilita que no puede callarse, Barrionuevo (¿cuándo lo tragará un agujero negro?), el gordo Lanata hiper recontra bolacero y el turrito de Tinelli que lo único bueno que podría hacer es largar a sus payasos a burlarse de la diktadora, uno no le ve salida a este derrumbe general de la nacionalidad.

Definitivamente, el pueblo anti K (el pueblo a secas, digamos) está muy por encima del nivel miserable de los supuestos líderes. 

Por un lado están los "demócratas" tipo Ricardo Alfonsín que no paran de hablar de"valores" -que alguien les avise que no hay- y "conductas democráticas", cuando lo que queremos oír es  la palabra derrocamiento. Con esta gente no llegamos ni al tercer puesto.

Después tenemos un surtidito de carne de siquiátrico que no para de hacer el ridículo y ahuyentar votos hacia el kirchnerismo, con la jefa espiritual del movimiento de los Sí Alienados, Lilita Carrió, a la cabeza.

Un poco más a la derecha tenemos a los neo gángster (Moyano "El viejo", "2 o 3 muertos" Moyano, "Perro Loco" Barrionuevo), poniendo cara de malos pero siempre dispuestos a llegar a un arreglo, por el bien de "la familia". ¡Qué negoción hizo la cretina sacándoselos de encima al papá y al nene!).

Y no me voy a olvidar de los pronosticadores de desastres económicos (¿economistas?) de los medios resistentes, porque ya llevo como 9 años aguardando por el hundimiento del barquito de papel populista. Y no pasa nada. La verdad, no sirven ni para espantar gallinas (por lo pronto, a mí me hicieron comprar dólares a 13,50 y les estaré eternamente maldiciendo).

¡Menos mal que ahora la tenemos a la Fabiani! ¿Quién contrata a la servidumbre? 

Aquí faltan huevos, faltan revolucionarios de verdad con una misión y dispuestos a cualquier fechoría con tal de correr el raterío K de la Rosada. Desde ya les advierto que conversando ni vamos a ganarles en el 2015 y mucho menos interrumpirles el mandato. Aquí llegó la hora de la espada (cuánta falta nos hacés, Leopoldo Lugones).

Daría todos mis dólares sobre valuados por tener a los de  Duro de Domar de nuestro lado (se los podemos cambiar por un container lleno de farsantes mediatizados con Lanata a la cabeza). Quiero decir que nuestra política de prensa no va. No va.

Hoy día no sé que es peor, si discutir con un oficialista o "conversar" con uno de los nuestros. Al oficialista lo entendés, está comprado y es su deber defender lo suyo. Pero al "compañero" opositor te dan ganas de hundirle algo en el oído. Porque  no tiene idea de a quién apoya; lo único que sabe y conoce es repetir las pavadas que oye. Hoy les gana a los K con Massa, mañana con Macri, pero en par de días ya le estará gustando Sanz (¿¿¿???). Cualquier colectivo lo lleva por los bajos fondos de la derrota. No parece entender que necesitamos unidad. 

 Para hacerla corta: lo nuestro no es la democracia. No nos llevamos con ella. ¿Te entró esa? ¡Dejá de fingir valores, principios y la gran siete! Aquí, lo que debemos hacer es recuperar el control del país. Por los medios que fueran necesarios.

Dicho esto, procedo a pasar a la clandestinidad para unirme al compañero Casero (algo de humor alivia el ardor).

Comentarios