Sos una mala persona/Ricardo Antonio López
No estás del otro lado de la vereda, no sos un opositor, no sos crítico, ni sos independiente. Nada más sos una mala persona.
Te explico:
- Sos de los que piensan que las pibitas se embarazan para cobrar la AUH. ¿Cómo querés que te califique? Alguien que piensa, que cree y que dice que las chicas del pueblo pueden atravesar el proceso del embarazo solo para cobrar 600 mangos mensuales, no está bien, no tiene sus percepciones morales en orden, no funciona correctamente, no sé si podés entenderme... Creéme cuando te digo que es de mala persona pensar así. La crueldad es propia de los perversos y se ejerce de un modo directo, física o psicológicamente. Es igualmente vil patear a una persona indefensa tirada en el piso, estafar a un infeliz vendiéndole dólares a 13 pesos o acusar genéricamente a decenas de miles de mujeres humildes que no conocés de traficar con su capacidad reproductiva. Cuestionáte.
- Sos de los que opinan que los pobres gastan el subsidio por hijos en timba y droga. ¿Qué puedo pensar de vos? Me obligás a considerarte un mal tipo/a. No me dás otra salida. ¿De veras creés que es común, una costumbre, una usanza, que los papás o las mamás opten por jugarse una quiniela o surtirse de porros antes de darle de morfar a sus pibes, o comprarle un par de zapatillas, o pedir un prestamito de 5 lucas para terminar el bañito? ¿De dónde saliste che? ¿No ves que a fuerza de pensar estas mugres te estás convirtiendo en un marginal, un inadaptado y un disfuncional, por no decir un monstruo moral? Controláte.
- Sos de los que ven tele buscando pequeños orgasmos fascistas cuando los Bonelli, Lanata y otros relatores te dibujan cucos en el aire y la vejiga odiante que te instalaron en el fondo, se hincha un poco más. Cualquier cosa que te relaten la creés: que Kicillof se masturba delante de una estatua de Stalin que le trajo Máximo el mes pasado cuando viajó en el Tango 01 para comprar lo último en jueguitos y de paso depositar un par de valijas en las Seychelles, o que Cristina ordena retener medicamentos en Aduana para provocar algunas muertes, o que el Sarmiento es un desastre y que Sobrero no tiene nada que ver "porque ya se sabe que el kirchnerismo gestiona pésimo y le gusta echarle culpas a los otros"; si alguno de estos autores de ficción publica que Fariña lavaba la guita de los Kirchner, aunque el tal lavandero esté preso por gestiones de la AFIP (que es nacional, del gobierno, o propiedad de la "kachorra", como te enseñaron a decir), a vos no te parece que haya ningún contrasentido ni incongruencia. Porque no es asunto tuyo, ni controlar precios, ni analizar un poco las idioteces que te hacen creer. Y podría suponer que lo tuyo es torpeza de raciocinio, ingenuidad fronteriza, pero no, es otra cosa, es mala leche, es odio, es ser mala persona. Tu actitud no es distinta a la de la vieja chusma que espía por las persianas "para ver qué están haciendo las putitas de al lado". Analizáte.
- Sos de los que brindaron cuando murió Néstor, de los que tuvieron un alegrón cuando murió el nieto de Cristina. No puedo dejar de convencerme: sos una mala persona. Hasta vos mismo estarás de acuerdo, con semejantes pruebas en la mano
- Sos de los que justifican los linchamientos, te veo paralizado de éxtasis frente al televisor disfrutando de la magia de ver una cabeza molida a puntapiés, te gusta. Tus gustos te venden. Sos una mala persona. Recuperáte.
- Sos de los que aguardan ansiosos el próximo capítulo de Showmatch, no para ver los ojetes de las pobres mujeres que necesitan humillarse delante de Tinelli, sino para contorsionarse de placer cuando el disfrazado de turno se burla de algún funcionario nacional. Admitirás que se trata de una conducta rara la tuya. Rara, torcida, "freak". De mala persona. Reformáte.
Ya vas entendiendo lo que pensamos de vos.
Y aceptarás que lo nuestro no es odio.
Se trata de disgusto, de cansancio, de decepción profunda, de tristeza,...
Estamos tan cansados de tu rudeza conceptual, tan afligidos de verte surfear siempre las olas más despreciables, tan perturbados con tu pretensión de ser algo distinto y mejor, tan aburridos de contemplar tu cara de vago-sobrador-que-lo-sabe-todo, tan con los oídos llenos de tu catecismo del odio, tan imposibilitados de hacerte ver que somos gente, tan sinceramente a disgusto con vos, que no nos ha quedado otro remedio que ponerlo por escrito.
Por ahí lo leés y te sirve.
Comentarios
Publicar un comentario