Superturrina/Ricardo Antonio López

La Carrió tiene alma de heroína; podríamos llamarla Superturrina y sus poderes emanarían del muñequito Republiquita o Segunda República, último aliado de la chaqueña en su lucha contra el eje del mal encabezado por la Diktadora Kretina (súper villana del cómic interior que parece ser la vida de la legendaria justiciera).

Fuentes nuestras que revolotean en las cercanías de la rotunda "Madre de todas las acusaciones" (tal el apodo con que la conocen en la Liga de la Justicia) nos aseguran que la pila de poder de la redondeada Defensora de todos los valores principales del universo (otro de los títulos honoríficos que le han otorgado sus pares del mundo del cómic) estuvo a punto de agotarse, por causa de no haber podido repotenciarse luego de haber hecho liga con un viejo súper héroe retirado (Mega Pino), a quien siglos de lucha habrían desgastado irremediablemente. Fue allí que apareció el misterioso muñequito, materializándose entre un pandemonio de rayos y centellas ante los azorados ojos de la Quinta Jineta (¿?) del Apocalípsis, misma que no dudó en identificar al fantochesco adefesio con una ayuda proveniente de planos metafísicos. Se cree que el fabuloso muñeco Republiquita estaría cerca de acceder a su segundo nivel evolutivo, donde adquiriría el don de la palabra y su afortunada poseedora, guardiana o aliada, estaría complotando con ciertos miembros de la oposición para presentar -una vez concretada la misteriosa transformación del muñeco en persona- un proyecto que declare a Republiquita integrante de la especie humana con derecho a voto y candidatura a cargos electivos, lo que rápidamente configuraría una escalada triunfal bajo el liderazgo del referido artefacto, futuro presidente de la nación, dependiendo esto (desde luego) de la fecha de su metamorfosis.

Mientras tanto, Superturrina sigue acumulando méritos para ser incluida como octavo miembro de la Liga de la Justicia, auspiciada por Chica Halcón y Mujer Maravilla, deseosas de contar con una aliada tan hábil en la urdimbre de complots y movimientos desestabilizadores, cualidades que contribuirían a terminar con el manejo despótico de Batman y Súperman, a quienes Superturrina ya estaría investigando por desvío de fondos y tráfico de influencias.

En el empeño de superar pruebas que la dejen bien posicionada en su postulación a constituirse en integrante pleno de la Liga de la Justicia, la diputada emprendió hoy jueves 8 de mayo en horas de la mañana un periplo por los quintos infiernos del Conurbano Bonaerense, más precisamente Quilmes, sórdida guarida de uno de los más crueles lugartenientes de la Diktadora, el malhadado Anibaloide, poseedor del infame poder korruptor de los bonsai y del don diabólico de la ejecución en guitarra de melodías que privan de la razón a quienes las escuchan.

Temprano en la mañana, Súperturrina anunció por twitter: "Voy al conurbano en busca de narcos, recen por mí". Increíble acto de valentía que ni siquiera un Thor provisto de mil martillos neumáticos acometería. Pero ella sí. Por la tarde, un país convulsionado de zozobra y malos presentimientos se tranquilizaba, pues Superturrina twiteaba (presumiblemente desde su refugio a prueba de cadenas nacionales): "Entrando a la capital, operación exitosa! Gracias Súperman! La semana que viene, novedades..." (nótese el irónico agradecimiento a Súperman).

El horripilante Anibaloide en persona habría seguido los pasos de Superturrina en Quilmes, lo que indica el nivel de amenaza que ella representa para el fatal esbirro de la Dama del Mal.

Ardemos de curiosidad aguardando por las fantásticas revelaciones que acechan tras el fin de semana. Muy emocionante.

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