El fin de ciclo yéndose al mismísimo carajo
Leemos en Página 12
(Opiniones de Roberto Bacman, entrevistado por Raúl Kollman)
“Es un buen momento de la imagen presidencial. Con algunos altibajos, viene mejorando desde la crisis con los fondos buitre. La gente aprueba la forma en la que actúa en ese conflicto. Es muy posible que también haya influencia de la enfermedad, que siempre plantea un ambiente mayor de solidaridad y comprensión.”
"...yo diría que en el Gran Buenos Aires la imagen positiva de Cristina está por arriba del 60 por ciento. Se supone que son los más castigados por la inflación. Sin embargo, no es lo único que se mira en esos sectores. Mucho más importante es, por ejemplo, la existencia de trabajo. No dudo que pesan también la Asignación Universal por Hijo, las jubilaciones y el programa Conectar Igualdad. Diría que los sectores más vulnerables tienen la mirada de que hay cierta protección. Lo más problemático para el oficialismo y para la imagen presidencial son las grandes ciudades: Capital, Rosario, Córdoba, Mendoza, pero en las segundas ciudades y en los cordones, la imagen presidencial es fuerte.”
“Este cuadro demuestra que es un error hablar de fin de ciclo. Esta misma pregunta hecha a principios de siglo sobre el menemismo hubiera arrojado que el 25 por ciento decía que el ciclo de Carlos Menem fue positivo y el 75 por ciento hubiera dicho que fue un ciclo negativo. Esto explica por qué el riojano sacó algo parecido a ese 25 por ciento en las elecciones de 2003, pero también explica por qué se retiró del ballo-ttage contra Menem: sabía que el 75 por ciento le votaba en contra. Incluso podía haber sido más, casi seguro perdía votos obtenidos en la primera vuelta. El cuadro es ahora muy distinto. Insisto en el concepto de sociedad muy dividida, pero incluso en gente que está enojada con el Gobierno, creo que no hay voluntad de hacer un cambio grande, arriesgado. Me parece que algo así hemos visto en Brasil y Uruguay, con Dilma y Tabaré. El modelo es un modelo que conoce y terminó pesando mucho a la hora del voto. Fíjese que el candidato del FpV no necesitará hablar de lo que va a hacer, sino de lo que ya se hizo. Del otro lado hay una cruzada épica, orientada hacia lo anti K, pero todavía no se sabe bien con qué modelo”.
fuente
http://m.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-259944-2014-11-16.html
(Opiniones de Roberto Bacman, entrevistado por Raúl Kollman)
“Es un buen momento de la imagen presidencial. Con algunos altibajos, viene mejorando desde la crisis con los fondos buitre. La gente aprueba la forma en la que actúa en ese conflicto. Es muy posible que también haya influencia de la enfermedad, que siempre plantea un ambiente mayor de solidaridad y comprensión.”
"...yo diría que en el Gran Buenos Aires la imagen positiva de Cristina está por arriba del 60 por ciento. Se supone que son los más castigados por la inflación. Sin embargo, no es lo único que se mira en esos sectores. Mucho más importante es, por ejemplo, la existencia de trabajo. No dudo que pesan también la Asignación Universal por Hijo, las jubilaciones y el programa Conectar Igualdad. Diría que los sectores más vulnerables tienen la mirada de que hay cierta protección. Lo más problemático para el oficialismo y para la imagen presidencial son las grandes ciudades: Capital, Rosario, Córdoba, Mendoza, pero en las segundas ciudades y en los cordones, la imagen presidencial es fuerte.”
“Este cuadro demuestra que es un error hablar de fin de ciclo. Esta misma pregunta hecha a principios de siglo sobre el menemismo hubiera arrojado que el 25 por ciento decía que el ciclo de Carlos Menem fue positivo y el 75 por ciento hubiera dicho que fue un ciclo negativo. Esto explica por qué el riojano sacó algo parecido a ese 25 por ciento en las elecciones de 2003, pero también explica por qué se retiró del ballo-ttage contra Menem: sabía que el 75 por ciento le votaba en contra. Incluso podía haber sido más, casi seguro perdía votos obtenidos en la primera vuelta. El cuadro es ahora muy distinto. Insisto en el concepto de sociedad muy dividida, pero incluso en gente que está enojada con el Gobierno, creo que no hay voluntad de hacer un cambio grande, arriesgado. Me parece que algo así hemos visto en Brasil y Uruguay, con Dilma y Tabaré. El modelo es un modelo que conoce y terminó pesando mucho a la hora del voto. Fíjese que el candidato del FpV no necesitará hablar de lo que va a hacer, sino de lo que ya se hizo. Del otro lado hay una cruzada épica, orientada hacia lo anti K, pero todavía no se sabe bien con qué modelo”.
fuente
http://m.pagina12.com.ar/diario/elpais/1-259944-2014-11-16.html
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