Dos personas y una
Navegante que no quiere puerto
Te hiciste de
tanto andar en ella.
Explorador tenaz
de sus dominios,
Acaso alcanzaste
lo que nadie otro.
Ella es tu nación,
tu cobijo, tu patria.
Ella es donde
el espíritu se calma
Y la natal desazón
reposa.
Es mucho más:
Disturbio que
amaina,
Presencia que
aquieta,
Mano que
cura,
Voz que consuela.
Ya son dos y
no lo son
Ni uno volverán
a ser.
No es preciso
entender.
Comentarios
Publicar un comentario