Hombre que resiste

 Se lastimó tu vida en el camino

Y seguiste aún perdiendo sangre.

Caíste, rodaste, hincaste la rodilla

Y desde el suelo, herido y terco,

Alzaste la dura cabeza,

Echaste atrás el torso,

Un pie primero y luego el otro,

Ordenaste a tus huesos levantarse,

Vida que no suplica,

Corazón que no se inclina.

 

Te habrán visto entre el polvo revolcado,

Y quienes no te conocen

Acaso dijeron “Está  vencido”.

Y al rato, viéndote erguido y listo,

Rostro de guerra, ojos de furia,

Habrán pensado “¿De qué está hecho?”

Comentarios

  1. De golpe me acordé no de un hombre sino de una mujer. Creo que para las mujeres también vale, ¿no?

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