Marita Verón más cerca de la justicia

De aquellos 3 tristes tigres judiciales que en diciembre del 2012 absolvieron a los 13 imputados por el secuestro de Marita Verón, perdura la vergüenza de saberlos compatriotas y la esperanza de verlos algún día respondiendo en tribunales acerca de lo hecho.

De Marita Verón queda el dolor de sus familiares y una buena parte del pueblo, que a través de su caso empezó a ver que tras los prostíbulos hay algo un poco más grave que maridos aburridos y muchachas ansiosas de dinero rápido. Indudablemente, la cultura machista argentina no cae solo porque a una joven mamá le secuestran y comercializan un grupo de mal nacidos. Ni siquiera caerá por la condena que hoy por fin les llegó. Pero es un comienzo. Un día, los hombres de este país, recobrada la conciencia, dejarán de frecuentar burdeles y engordar billeteras de grasosos seres despreciables. Ese día, recién, Marita Verón recibirá justicia.



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