22 DE JUNIO DE 1986/Santiago Delgado

Entre gigantes guardianes de eucaliptos, mangos, chivatos y tacuarales, crecía nuestro entusiasmo pueblero a medida que se acercaba el mundial de México 86; cercados por bañados y lagunas, el sentimiento de argentinidad se agigantaba superando aquellas barreras de humedales.

Nuestras antenas intentaban captar la señal en un televisor que no era a color, así que con un poco de imaginación, podíamos entender las imágenes en blanco y negro, borrosas casi siempre por el viento que movía la antena; cuando por la noche pasaban películas de vampiros y la imagen se iba, nadie quería salir  afuera a "orientarla",es decir moverla para que agarre las imágenes,ya que el susurro fantasmagórico de los árboles y la noche atemorizaba.

Ese continuo padecer, culminó cuando nuestro vecino Narciso Bordón, conocido y querido por todos como Chicho “Acá Guasú”, mandó a construir una antena alta y firme, comprando para ello el primer televisor a color del barrio Puerto Tuya, en Concepción del Yaguareté Corá, Corrientes, y con el consentimiento de su esposa Doña Pascuala, abrió solidariamente las puertas de su casa para que todo el vecindario pueda ver los partidos.

Los satélites de Buenos Aires, no llegaban con efectividad y sus señales eran débiles, así que  orientando la antena, moviéndola “de aquí para allá”, buscando un canal, de casualidad, empezamos a ver aquel legendario mundial desde el Canal 9 de Cerro Corá, que transmitía desde la Cordillera del Yvyc uruzú, Paraguay.

Toda una barra de criaturas y vecinos nos instalamos en la casa de Chicho, en la platea sentados en el piso, dejando las sillas para los mayores, escuchando a los relatores deportivos paraguayos, aprendimos palabras nuevas como “zaguero”, ”saque de portería”, ”balón pié”, también las propagandas como “para mi, para ti Caña Parapití”.

Nuestra simpatía por el Paraguay también aumentaba, infundiéndonos un espíritu de Patria Grande Guaraní. Aquel penal que atajó el arquero paraguayo “El Gato Fernández” al crack mexicano Díaz, fue memorable, recuerdo que  Chicho gritó :-¡Vaya este nudo hasta el c.... de los mexicanos!- entonces todos unimos ambas manos, haciendo gancho con los dedos anulares, a lo que llamábamos “nudo”, para que fracase aquel tiro penal…sabíamos de la efectividad del nudo, ya que practicábamos cuando los pobres perros, querían defecar en las calles, sin poder lograrlo gracias, a ese ritual de unir los anulares en forma de gancho.

Otros días, cuando desde Paraguay por el tiempo, sus canales no llegaban bien, podíamos tomar señales de canales brasileños, bajábamos las voces de sus relatores, para ver solo las imágenes y prendíamos la radio para escuchar  a Víctor Hugo Morales, a puro ingenio disfrutamos de aquel mundial.

Ese día cumplía años mamá  y el dolor de la Guerra de Malvinas estaba en Corrientes a flor de piel, Maradona había prometido 2 goles a Inglaterra, nosotros nos llenamos de mesianismo adolescente  y sabíamos que era una forma de “justicia poética”, y a puro corazón sentimos que era una causa nacional derrotar a la “pérfida Albión”.

Allí todos reunidos en la casa de Chicho, en el barrio Puerto Tuyá, fuimos testigos de la saga del “barrilete cósmico”, salimos a correr por las calles de arena de nuestro pueblito, teniendo como capa nuestra bandera celeste y blanca, gritando:-¡Argentina, Argentina, Argentina!-hasta las lágrimas, estábamos orgullosos, lo festejamos como campeones, sin imaginarnos que la copa mundial vendría a nuestro país ese año.

Glosario:
Acá: cabeza, cráneo.  Guasú: grande, es decir cabezón.
Puerto vocablo castellano y  Tuyá: viejo. Puerto Viejo.
Yaguareté: jaguar, Corá: corral, Corral del Jaguar.

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