El retobado Gdor. Colombi y los favores a un tal Aranda
Una lástima que Nelson Castro Hubris no siga ejercitando diagnosis vía TV, pues sin duda con Ricardo Colombi tendría para un buen rato, con sus enojos, retobos, desplantes y demás fantochadas con que supo ganarse entre los ingénuos proto radicales correntinos una engañosa chapa de guapo o pesado, cuando que en realidad da todo el aspecto de no ser otra cosa que un bravucón de escritorio. En efecto, ha tomado por costumbre, alentado por una cohorte de alcahuetes y aduladores, largar de tanto en tanto algunas ráfagas de altanerismo, sabedor de la protección que le da el ser Gdor. de la provincia más conservadora y atrasada del país. Un día se le terminará esto y alguien le dejará ver cuántos pares son tres botas, quiero decir, no se dejerá prepotear por el "nervioso" caudillejo y le dirá en la cara lo que merece oir.
Mientras tanto, continúa con sus malas artes de decir a quien no debe cosas que no vienen al caso. Tal como pasó con el reportero de Clarín, pobre empleado que debió soportar días pasados que el Gdor. de los correntinos le echara en cara una supuesta falta de reciprocidad de sus jefes. Y todo porque durante la pelotera que frustró la famosa represa sobre el Ayuí, el Gobierno de la Provincia, como no podía ser de otro modo, poblado com está de gente sin patria ni bandera, se pusiera del lado de los intereses del vice presidente del multimedio, José Aranda y en contra de la integridad ecológica del patrimonio natural correntino. En este caso, verdaderamenmte eximimos de culpa a Clarín. Toda la vergüenza va sobre el que nos gobierna. ¿O debe entenderse que cuando un funcionario público, sea Gdor. o simple Concejal, protege "de oficio" (digamos que de puro alcahuete) a un personal jerárquico de una empresa periodística, esta empresa está obligada luego a brindarle apoyo mediático?
Nada sorprende de lo que este triste personaje, hoy reteniendo su cargo merced a prácticas electorales vidriosas (y si no tiene nada que esconder que esconder que exija que se abran todas las urnas), de lo que este triste personaje, repito, pueda hacer o decir. Es simplemente el castigo que estamos recibiendo los correntinos por ir constantemente a contramano de la evolución de los asuntos nacionales. A bancarse lo que se venga, que al final le sacaremos como rata por tirante, pero a fuerza de votos que no ingresen en las urnas entre gallos y medianoche. ¿Se entiende? No estoy hablando de sacarlo por la fuerza.
Enojado el tipo porque en Clarín se escribió la verdad, que esta nuestra Corrientes es la provincia más pobre del país. ¿Y qué la vamos a hacer si es así? Y es así por obra y gracia de Ricardo Colombi y de su primo Arturo. De esa condena histórica no se salvarán. Irán, ahora que estan bien resguardados por una victoria tramposa, zafando de procesamientos y dictámenes desfavorables, pero para siempre quedarán en la historia como el dúo lamentable que terminó de fundir a la provincia.
Paciencia mis cumpas, que no estamos ni cagados por las moscas ni somos hijos maldecidos. Ya se le acabarán los sucios recursos al caudillejo e irá a parar a la sombra.
Nosotros, mientras tanto, seguiremos militando en favor de las causas justas y necesarias, aunque se nos vayan los años en eso. No nos asustan los berretines de criatura malcriada de Ricardo Colombi. Y ganaremos al fin.
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