MASSA, VIDELA… Y HERODES (del libro de mi autoria EL ALCALDE, LA CIUDAD...Y LAS REJAS), por Domingo Ramírez
Viajar a Washington y brindar con el Departamento de Estado en un
nuevo aniversario del golpe militar de los genocidas que encabezó
Videla, es lo mismo que trasladarse un 28 de diciembre a orillas del
Jordán… y rendir un homenaje a Herodes en el día de los
santos inocentes.
Sergio Massa es inimputable desde lo político. Desconoce los orígenes del peronismo, el formaba parte de las huestes liberales que, a principio de los ’90 y encabezados por Maria Julia Alzogaray, demolieron los pedestales que sostenían nuestras tres banderas históricas. El secretario general de los gastronómicos, Luis Barrionuevo fue el artífice de su ingreso a nuestro movimiento, y le sirvió junto a una bandeja de pizza con champan…lo que quedaba de ese peronismo.
CARTA ABIERTA A SERGIO MASSA (Lo que el diputado ignora)
Así como la patria se reconoce a partir de Mayo de 1810, usted debería saber que la Nación se terminó de conformar el día en que sus trabajadores irrumpieron masivamente en la Plaza asumiendo un protagonismo hasta entonces negado. Negado con brutalidad criminal como lo testimonian los sucesos de la “Semana trágica” donde los obreros metalúrgicos de los talleres VASENA, en la Capital Federal, fueron salvajemente reprimidos y asesinados. O un tiempo antes, en 1921, bajo el gobierno de Hipólito Irigoyen, cuando los peones rurales de nuestra Patagonia tuvieron la osadía de poner la cara a sus demandas de un poco mas de dignidad en sus vidas. Sus interlocutores les apuntaron al pecho como respuesta. Terminaron fusilados… un pelotón al mando del Teniente Coronel Varela terminó con la osadía de los peones rurales. Cientos de ellos terminaron con sus cadáveres en fosas comunes, (55 años después, se repitió la tragedia, esta vez a lo largo y a lo ancho de la patria).
Sobre esa memoria y otros recuerdos cabalgo otro Teniente Coronel que comprendió que la grandeza de una Nación se funda sobre el protagonismo del pueblo que la conforma. Y la marcha a Plaza de Mayo de los trabajadores exigiendo la libertad de su líder y con sus pies en la fuente, es el hecho que lo confirma.
Ese 17 de Octubre de 1945, en esa plaza, y en la intemperie, la patria parió a su clase trabajadora peronista, las patas en la fuente es el testimonio de que calmó así el cansancio y el dolor que trae aparejado todo parto. Nacimos ese día, tuvimos identidad y de esa forma quedó grabada en la memoria de todos los tiempos, de todas las épocas.
Así como, (mientras no haya apropiadores) nadie olvida la fecha de su nacimiento, ni el nombre de sus padres, los peronistas verdaderos no debemos olvidar de donde venimos, ni quienes somos, ni para que estamos, ni a quienes debemos servir. Si eso lo tenemos claro, no nos equivocaremos cuando definamos a quienes debemos sostener.
El General Perón no construyo un movimiento político para descontarle el 13 por ciento de sus haberes a los jubilados, ni para levantar los ramales ferroviarios, ni para cerrar las fabricas, ni para vender Gas del Estado, ni para entregar YPF, ni regalar Aerolíneas, ni para ceder nuestros ahorros, los de nuestros padres y nuestros abuelos a la usura financiera que conformó las AFJP.
No pactó con la Suciedad Rural un palco en la exposición de Palermo para ver desfilar a los terneros gordos mientras los despojados de toda justicia estaban privados de comer un pedazo de carne.
No discutió con los terratenientes del agro una retención del 20 o el 30 por ciento, hizo otra cosa, nacionalizó el comercio exterior y se quedó con el 100 x 100 del plus de la venta externa. Igual las patronales rurales siguieron ganando dinero, pero el General les había recortado la codicia. Y con ese capital construyó parte de un estado benefactor, solidario y protector. El general PERON no cenaba con los Gainza Paz, o los Mitre, propietarios de La Prensa y La Nación. Cuando tenia dificultades, no pedía consejos a los gerentes de los poderes económicos, llenaba la plaza y hablaba con los trabajadores. No pactó con la prensa para que hablaran bien de el. Su inmortal compañera Evita y su obra, fueron su mejor medio de difusión.
MUCHO MENOS...UN ALCAHUETE DE LA EMBAJADA NORTEAMERICANA.
Esto último...GRABATELO MASSA!.
Primera parte
Sergio Massa es inimputable desde lo político. Desconoce los orígenes del peronismo, el formaba parte de las huestes liberales que, a principio de los ’90 y encabezados por Maria Julia Alzogaray, demolieron los pedestales que sostenían nuestras tres banderas históricas. El secretario general de los gastronómicos, Luis Barrionuevo fue el artífice de su ingreso a nuestro movimiento, y le sirvió junto a una bandeja de pizza con champan…lo que quedaba de ese peronismo.
CARTA ABIERTA A SERGIO MASSA (Lo que el diputado ignora)
Así como la patria se reconoce a partir de Mayo de 1810, usted debería saber que la Nación se terminó de conformar el día en que sus trabajadores irrumpieron masivamente en la Plaza asumiendo un protagonismo hasta entonces negado. Negado con brutalidad criminal como lo testimonian los sucesos de la “Semana trágica” donde los obreros metalúrgicos de los talleres VASENA, en la Capital Federal, fueron salvajemente reprimidos y asesinados. O un tiempo antes, en 1921, bajo el gobierno de Hipólito Irigoyen, cuando los peones rurales de nuestra Patagonia tuvieron la osadía de poner la cara a sus demandas de un poco mas de dignidad en sus vidas. Sus interlocutores les apuntaron al pecho como respuesta. Terminaron fusilados… un pelotón al mando del Teniente Coronel Varela terminó con la osadía de los peones rurales. Cientos de ellos terminaron con sus cadáveres en fosas comunes, (55 años después, se repitió la tragedia, esta vez a lo largo y a lo ancho de la patria).
Sobre esa memoria y otros recuerdos cabalgo otro Teniente Coronel que comprendió que la grandeza de una Nación se funda sobre el protagonismo del pueblo que la conforma. Y la marcha a Plaza de Mayo de los trabajadores exigiendo la libertad de su líder y con sus pies en la fuente, es el hecho que lo confirma.
Ese 17 de Octubre de 1945, en esa plaza, y en la intemperie, la patria parió a su clase trabajadora peronista, las patas en la fuente es el testimonio de que calmó así el cansancio y el dolor que trae aparejado todo parto. Nacimos ese día, tuvimos identidad y de esa forma quedó grabada en la memoria de todos los tiempos, de todas las épocas.
Así como, (mientras no haya apropiadores) nadie olvida la fecha de su nacimiento, ni el nombre de sus padres, los peronistas verdaderos no debemos olvidar de donde venimos, ni quienes somos, ni para que estamos, ni a quienes debemos servir. Si eso lo tenemos claro, no nos equivocaremos cuando definamos a quienes debemos sostener.
El General Perón no construyo un movimiento político para descontarle el 13 por ciento de sus haberes a los jubilados, ni para levantar los ramales ferroviarios, ni para cerrar las fabricas, ni para vender Gas del Estado, ni para entregar YPF, ni regalar Aerolíneas, ni para ceder nuestros ahorros, los de nuestros padres y nuestros abuelos a la usura financiera que conformó las AFJP.
No pactó con la Suciedad Rural un palco en la exposición de Palermo para ver desfilar a los terneros gordos mientras los despojados de toda justicia estaban privados de comer un pedazo de carne.
No discutió con los terratenientes del agro una retención del 20 o el 30 por ciento, hizo otra cosa, nacionalizó el comercio exterior y se quedó con el 100 x 100 del plus de la venta externa. Igual las patronales rurales siguieron ganando dinero, pero el General les había recortado la codicia. Y con ese capital construyó parte de un estado benefactor, solidario y protector. El general PERON no cenaba con los Gainza Paz, o los Mitre, propietarios de La Prensa y La Nación. Cuando tenia dificultades, no pedía consejos a los gerentes de los poderes económicos, llenaba la plaza y hablaba con los trabajadores. No pactó con la prensa para que hablaran bien de el. Su inmortal compañera Evita y su obra, fueron su mejor medio de difusión.
MUCHO MENOS...UN ALCAHUETE DE LA EMBAJADA NORTEAMERICANA.
Esto último...GRABATELO MASSA!.
Primera parte
Comentarios
Publicar un comentario