A derogar che/Ricardo Antonio López

Pero a derogar y cambiar las cosas en serio, no limitarnos a descartar esta o la otra ley choripanera.
  • A derogar las AUH, las jubilaciones sin aporte, el PROCREAR, la entrega de netbooks, los millones de puestos de trabajo recuperados por el kirchnerismo y (si alcanza el tiempo) el orgullo de sentirse argentino.
  • A liquidar el INVAP, a desfinanciar el CONICET, a cerrar (en eso la contratamos a Stolbizer) las universidades  creadas en la última década y a rajar al carajo a los científicos repatriados (no hacen falta en un buen paraíso liberal tercermundero y por otra parte, quitándoselos perjudicamos a los países adelantados).
  • A "devolver" YPF y Aerolíneas Argentinas.
  • A reiniciar el sinuoso arrastre por los pasillos washingtonianos buscando la palmadita en el hombro de algún pequeño burócrata gringo de tercer orden (tipo Massa cuando visita al Gran Hermano norteño).
  • A tomar créditos a lo pavote y no hacer un sorete con ellos excepto cobrar cometas y endeudarse sin ton ni son.
  • A rematar Vaca Muerta y de paso (ya que estamos y como para innovar) poner bajo soberanía extranjera el subsuelo, el suelo y las aguas subterráneas y las superficiales también, qué carajo. 
  • A trasladar la Sede del Gobierno Nacional a Italia (si gana Macri) o a las cercanías de Silicon Valley (si gana Massa).
  • A repoblar el país con Inmigración Calificada y a expulsar a todo extranjero sospechoso de portar sangre aborígen.
  • a cortar relaciones diplomáticas con Venezuela, Cuba, Bolivia y demás integrantes del Eje del Mal.
  • A exigir la incorporación de La Argentina a la OTAN (en calidad de volatineros, al estilo sarmientino).
  • A recuperar las tierras devueltas a los pueblos aborígenes (después de todo las perdieron en guerra pareja y justa).
  • a devolver a la hambruna a 5 o 6 millones de negros (cuando era así estaba todo muy bien y tranquilo).
  • A los trenes chinos que se los den al Pollo Sobrero para que organice partuzas con Cacho Rubio.
  • A las rutas nacionales que se las abandone para que volviéndose intransitables  peligrosas constituyan un fomento al turismo de aventura.
  • A los buitres que se los respete y mantenga bien nutridos conciencia ecológica, le dicen).
  • Y que se reduzca el gasto social. Un trámite acaso doloroso pero necesario y de una lógica irreprochable. Muy ligado a eso de eliminar algunos millones de puestos laborales: cuando eliminemos esos empleos, regresará la hambruna, aumentará la tasa de mortalidad, descenderá la de natalidad y se reducirá el volumen de población conflictiva, pudiéndose recién entonces ubicar el gasto social en un nivel aceptable.
  • Liquidar las fábricas recuperadas por los trabajadores. A ver si te entra: los peones no son patrones y no están capacitados para manejar  empresas. ¿Te lo dibujo para que puedas entenderlo?
Nada de esto será sencillo de implementar y sin dudas, los retrógrados de siempre organizarán protestas que nos avergonzarán ante el mundo civilizado. No interesa. Tenemos el deber de retornar este paisito de mierda al nivel del Centenario, cuando el mérito era bien recompensado y cada lechón permanecía en su estaca.

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