Angelici, barras y gobierno nacional


Macanudo. Angelici (Pte. C.A.B.J.) NO ENTREGARÁ (NUNCA QUISO HACERLO) LISTADO DE PERSONAS CUYO INGRESO SE HA VUELTO INDESEABLE EN EL ESTADIO.

¿Sorpresivo? No. ¿Indicio de qué? De todo aquello que está podrido en mucha dirigencia del fútbol nacional, por ejemplo; indicio de la subordinación de Angelici a Mauricio Macri, también, pues sigue la ¿¡política!? del gran gorila blanco porteño de oponerse a lo que sea que surja del gobierno nacional (si mañana Cristina Fernández decide homenajear al Pato Donald, Macri saldrá a decir que el cartoon es un verdadero paradigma de la holganza inoperante, ya que teniendo a mano el ejemplo rector de su tío -el multimillonario Tío Rico- permanece en la pobreza más mediocre).

Boca Juniors es una sucursal del PRO, así como va yendo.

Maldito el día en que la habilidad del técnico Bianchi empujó arriba políticamente a un pobre diablo traspasado de aliento fascista como Mauricio Macri.

Ya vendrá un criollo a sanear la dirigencia del gran club de la rivera y Angelici se irá a responder preguntas de la justicia; del mismo modo el reinado de Mauricio terminará aplastado por el peso de su propia brutalidad gris inútil y persecutoria. Porque el 50 y pico % de los porteños en algún momento comenzará a pensar que no es tan brillante como se considera aún; sospechará que entregar el poder a un haragán reaccionario no es tan buena inversión; entreverá que los globos amarrillos están cargados de malos aires; se mirará los zapatos y los verán cubiertos de una costra gruesa y hedionda formada por tanta caca que pisaron durante su peregrinación alucinada detrás de un Jesús de pacotilla.

En cuanto a Angelici, los acuerdos que pueda haber hecho con los barras para que estos ejecuten sus crímenes fuera de la Bombonera, en algún momento se incumplirán y el presidente de Boca comprobará que el ansia de sangre de los muchachos del tablón no es un instinto que se sujete fácilmente a supuestos “pactos de caballeros”; tarde o temprano se agredirán dentro del estadio con la saña cobarde que les es característica y deberá responder penalmente (Angelici) por no haber entregado el listado de bandidos.

Toda esta mierda de barras bravas y dirigencia propiciadora va yendo a peor. Nos tiene apesadumbrados y tristes a los que crecimos traspasados por la práctica fervorosa del fútbol y la pasión sana de ser hinchas absolutos de un club. El barra es un delincuente o un marginal peligroso en el mejor de lo casos; los dirigentes de clubes que les engordan son peores. Ya estamos viendo que la solución vendrá duramente desde el gobierno nacional, rompiendo el cerco de complicidades e intereses o no se dará, en definitiva.

¿Intervenir la AFA y todo club que se resista a disolver los grupos de choque? ¿Cual sería el problema? El bien mayor debe primar, siempre.

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