La gente del Pirayuí y el recuerdo de Evita


Primero, para ubicar rápidamente a los lectores no correntinos del blog del chacarero, digo que en la Ciudad de Corrientes se ha producido un mes atrás la ocupación de hecho de unos terrenos grandes y deshabitados en un sector denominado Pirayuí, por un grupo numeroso de pobres.

Que el gobierno radical de Ricardo Colombi es una mugre insólita aún para los parámetros correntinos de corrupción e inutilidad en la función pública no es noticia nueva; lo que sí es noticia nueva es que los desposeídos de Corrientes se harten de su propia situación y decidan forzar las feas circunstancias que hacen a su estado de marginación para ver si algún criollo se apiada de ellos.

Se discute mucho sobre el número de personas ocupando el predio (estamos hablando de personas, ciudadanos, correntinos, argentinos, iguales a todos y cada uno de nosotros e igualmente amparados por la Constitución en la salvaguarda de sus derechos básicos a no vivir en la última miseria); para unos son 2.500 familias, otros dicen que no son más de 500, como si eso constituyera el núcleo de la cuestión.

La presencia de Raúl Castells es otro tema que ha servido mucho para ocultar la gravedad de todo esto; como es anti kirchnerista, desde nuestro sector se ve mal su presencia; como tampoco es partidario de Colombi, a los que están a favor del gobierno provincial tampoco les agrada su acción. ¿A quién le interesa que Castells esté o no metido en esto? ¿Cuál es? ¿Hace a lo fundamental del problema? Nos distraemos en pavadas.

Y mientras tanto estos compatriotas hace 5 días que dejaron de recibir ayuda alimentaria; un pibe murió allí y los prelados no fueron capaces de bajar a los quintos infiernos de la marginación y hacerle una misa de cuerpo presente en el lugar; se sabe que la gente del asentamiento del Pirayuí ya comenzó la caza de ratas y otros bichos que hallan a la mano para calmar el hambre de las criaturas; a muy pocos de los que tienen herramientas de poder público en la mano les interesa lo que ocurra con esta gente.

Porque ya desde el comienzo, cuando se los cataloga como ocupas, se los coloca en una especie de sub raza: vagos, alterados, parásitos, bichos raros, disfuncionales sociales y económicos, en fin, unos que por su propia condición no deben ser muy tenidos en cuenta. A esto le llamo yo sensibilidad gorila.

Los que militamos en el sector kirchnerista recordamos en estos días el aniversario de la muerte de Evita. ¿No sería justo pensar qué hubiera hecho Evita en este caso? ¿Hubiera permanecido ajena o se hubiera comprometido a favor de los pobres?

Los que tienen herramientas nacionales y municipales aquí en Corrientes ya deberían estar demostrando y en quinta velocidad su real pertenencia a las filas del modelo nacional y popular acercando a esos ciudadanos todo (todo) el apoyo de los respectivos estados. Y si eso no ocurre en el corto plazo ya estaríamos pensando que el saco les queda grande. ¿Se entiende, verdad? De Ricardo Colombi y su runflita de bandidos no se puede esperar nada, por lo tanto las soluciones definitivas deben venir de nuestro sector. ¿Qué la nación no puede intervenir en una provincia de este modo? Entonces que intervenga el municipio, que es nuestro, canalizando la ayuda nacional.

¿No es evidente que esa gente no dejará el predio, como esperan los radicales? Los pobres suelen tomar decisiones muy firmes; no se irán de allí, aunque ya empezó una temporada lluviosa y hace frío. Pronto la situación de estos hermanos (hermanos, repitámoslo) se volverá muy brava. ¿Qué hubiera pensado Eva de estas personas que ocupan en el Pirayuí? ¿Hubiera dicho, al estilo clase media correntina, “pero mirá vos estos crotos lo que hacen”, o hubiera concluido rápida e instintivamente que nadie va con sus chicos a cagarse de frío y hambre en unas carpitas hechas de retazos plásticos sin una buena razón?

¿A quién queremos agradar, a quienes estamos reclamando el voto para echar del gobierno a los radicales el año que viene? ¿No es a los pobres, ya que la nuestra es una provincia de pobres? Definamos, con hechos, nuestro sector. Con todos no se puede andar bien. Yo voto por los que están aguantando en el Pirayuí.

¿Podemos, en verdad, como militantes del kirchnerismo, estar en otro lado? Porque ahí estamos, ¿verdad?

Comentarios