Cuestión de contenido

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Leemos en el enlace de arriba (blog Mayoría Crispada):

Cuestión de contenido

"No nos disfrazamos para la política, nos gusta dar la cara". Esa fue una de las definiciones salientes que lanzó CFK como dardos el pasado sábado durante la presentación de los candidatos para las elecciones legislativas 2013. Queda claro que la Presidenta sabe perfectamente que el kirchnerismo cuenta con una oportunidad única en comparación a lo que sucedió en 2009, cuando se produjo un derrota electoral que complicó ese año para el proyecto iniciado por Néstor Kirchner.

Decimos que es una oportunidad única porque, de hacer una buena campaña (con la Jefa de Estado encabezandola) el Frente Para la Victoria podría lograr una base de crédito político inmejorable de cara a los dos años que le quedan a CFK de mandato y también frente al 2015. Tiene dos cartas en la manga CFK para afrontar estas elecciones que se avecinan: 1) por un lado cuenta con un proyecto consolidado y  representado por candidatos que tienen una línea clara basada en la conducción 2) por otro lado, CFK cuenta con la posibilidad de ser la "cabeza" de campaña sin comprometer el apellido Kirchner como pasó en el 2009 en la provincia de Buenos Aires.

Sobre el primer punto vale la pena detenerse. El as el manga que tiene CFK en la provincia es un Intendente jóven, con mucha gestión en un distrito grande y estratégico como es Lomas de Zamora. Por otro lado, esa lista tiene otro plato fuerte, como es la segunda de la misma, Juliana Di Tullio, que hace buena dupla con Insaurralde a la hora de caminar la provincia en campaña.

Esa es la homogeneidad que tiene el Frente Para la Victoria a diferencia de la oposición que estableció alianzas cruzadas que pueden confundir al electorado. Massa, por ejemplo, encabeza una lista que, por su heterogeneidad, le puede jugar en contra teniendo en cuenta la poca coherencia discursiva que hay en la misma.

El segundo de la lista massista es el Intendente de Almirante Brown, hombre del Frente Para la Victoria que tiene un discurso bastante distinto a Mirtha Tundis, periodista de TN, que también se sumó al Frente Renovador. Eso por dar algunos ejemplos. En la Ciudad de Buenos Aires, uno de los casos más claros de poco coherencia ideológica es la alianza entre Pino Solanas y Elisa Carrió que tiene alguna representatividad en ese distrito pero poco alcance nacional.

Es el mismo dilema que sufre el macrismo, el cual sufre el desgaste de la gestión porteña, sumado a que no pudo armar en provincia de Buenos Aires. La poca coherencia ideológica que, insistimos, puede confundir al electorado en beneficio del Frente Para la Victoria, se observa también en la lista de Francisco De Narváez, que incluye al Omar Plaini, dirigente sindical del moyanismo, que en épocas no muy lejanas hablaba muy mal del colombiano.

La poca coherencia de ese rejunte opositor es la clave de una búsqueda marketinera para obtener votos de manera mediática que fue llevado a un extremo. Y sabemos que irse a los extremos no es algo bueno, sabiendo que en el otro lado está el kirchnerismo con una aceitada estructura. Daniel Filmus, a pesar de haber perdido siempre en la ciudad, ya está instalado como referente de un kirchnerismo porteño que puede crecer aún más este año. A eso hay que sumarle el desgaste que el PRO tiene entre los vecinos por los distintos problemas de gestión, ABL incluído.

Lo que el kirchnerismo tiene para ofrecer es contenido. Mientras el discurso opositor fluctúa confundiendo al electorado, y la estrella del momento (Sergio Massa) sigue sin aportar definiciones claras, el kirchnerismo tiene una apuesta clara, con un discurso basado en gestión. A eso hay que sumarle la experiencia de muchos de sus referentes a la hora de acompañar a las cabezas de lista. CFK, Scioli y el resto de los gobernadores traccionar todo su aparato en función de listas y candidatos que saben qué decir y aprenden de experiencias pasadas.

Contenido, homogeneidad ideológica, ideas claras basadas en gestión y una conducción poniéndose al hombro la campaña son los caballitos de batalla (nada despreciables) que tiene el kirchnerismo este 2013 para afrontar elecciones legislativas que parecen mucho más prósperas que las que ocurrieron en 2009, cunado la estrella era un colombiano que propuso un "plan" y bailaba en lo de Tinelli.

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