Cuestión de contenido
http://mayoriacrispada.blogspot.com.ar/2013/07/cuestion-de-contenido.html
Leemos en el enlace de arriba (blog
Mayoría Crispada):
Cuestión de contenido
"No nos disfrazamos para la política, nos gusta dar la
cara". Esa fue una de las definiciones salientes que lanzó CFK como dardos
el pasado sábado durante la presentación de los candidatos para las elecciones
legislativas 2013. Queda claro que la Presidenta sabe perfectamente que el
kirchnerismo cuenta con una oportunidad única en comparación a lo que sucedió
en 2009, cuando se produjo un derrota electoral que complicó ese año para el
proyecto iniciado por Néstor Kirchner.
Decimos que es una oportunidad única porque, de hacer una buena
campaña (con la Jefa de Estado encabezandola) el Frente Para la Victoria podría
lograr una base de crédito político inmejorable de cara a los dos años que le
quedan a CFK de mandato y también frente al 2015. Tiene dos cartas en la manga
CFK para afrontar estas elecciones que se avecinan: 1) por un lado cuenta con
un proyecto consolidado y representado
por candidatos que tienen una línea clara basada en la conducción 2) por otro
lado, CFK cuenta con la posibilidad de ser la "cabeza" de campaña sin
comprometer el apellido Kirchner como pasó en el 2009 en la provincia de Buenos
Aires.
Sobre el primer punto vale la pena detenerse. El as el manga que tiene
CFK en la provincia es un Intendente jóven, con mucha gestión en un distrito
grande y estratégico como es Lomas de Zamora. Por otro lado, esa lista tiene
otro plato fuerte, como es la segunda de la misma, Juliana Di Tullio, que hace
buena dupla con Insaurralde a la hora de caminar la provincia en campaña.
Esa es la homogeneidad que tiene el Frente Para la Victoria a
diferencia de la oposición que estableció alianzas cruzadas que pueden
confundir al electorado. Massa, por ejemplo, encabeza una lista que, por su
heterogeneidad, le puede jugar en contra teniendo en cuenta la poca coherencia
discursiva que hay en la misma.
El segundo de la lista massista es el Intendente de Almirante Brown,
hombre del Frente Para la Victoria que tiene un discurso bastante distinto a
Mirtha Tundis, periodista de TN, que también se sumó al Frente Renovador. Eso
por dar algunos ejemplos. En la Ciudad de Buenos Aires, uno de los casos más
claros de poco coherencia ideológica es la alianza entre Pino Solanas y Elisa
Carrió que tiene alguna representatividad en ese distrito pero poco alcance
nacional.
Es el mismo dilema que sufre el macrismo, el cual sufre el desgaste de
la gestión porteña, sumado a que no pudo armar en provincia de Buenos Aires. La
poca coherencia ideológica que, insistimos, puede confundir al electorado en
beneficio del Frente Para la Victoria, se observa también en la lista de Francisco
De Narváez, que incluye al Omar Plaini, dirigente sindical del moyanismo, que
en épocas no muy lejanas hablaba muy mal del colombiano.
La poca coherencia de ese rejunte opositor es la clave de una búsqueda
marketinera para obtener votos de manera mediática que fue llevado a un
extremo. Y sabemos que irse a los extremos no es algo bueno, sabiendo que en el
otro lado está el kirchnerismo con una aceitada estructura. Daniel Filmus, a
pesar de haber perdido siempre en la ciudad, ya está instalado como referente
de un kirchnerismo porteño que puede crecer aún más este año. A eso hay que
sumarle el desgaste que el PRO tiene entre los vecinos por los distintos
problemas de gestión, ABL incluído.
Lo que el kirchnerismo tiene para ofrecer es contenido. Mientras el
discurso opositor fluctúa confundiendo al electorado, y la estrella del momento
(Sergio Massa) sigue sin aportar definiciones claras, el kirchnerismo tiene una
apuesta clara, con un discurso basado en gestión. A eso hay que sumarle la
experiencia de muchos de sus referentes a la hora de acompañar a las cabezas de
lista. CFK, Scioli y el resto de los gobernadores traccionar todo su aparato en
función de listas y candidatos que saben qué decir y aprenden de experiencias
pasadas.
Contenido, homogeneidad ideológica, ideas claras basadas en gestión y
una conducción poniéndose al hombro la campaña son los caballitos de batalla
(nada despreciables) que tiene el kirchnerismo este 2013 para afrontar
elecciones legislativas que parecen mucho más prósperas que las que ocurrieron
en 2009, cunado la estrella era un colombiano que propuso un "plan" y
bailaba en lo de Tinelli.
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