Cuando el fatal espíritu del término medio quiere juzgar nuestro pasado/Ricardo Antonio López
A no equivocarse -advierto-, que esto no es ataque a las personas reflexivas que desde la sabiduría de la experiencia de una vida bien vivida, se alejan de los extremos perniciosos. Es una crítica a quienes todo lo resuelven diciendo "No estoy ni aquí ni allá, a mí no me etiqueten".
Si les preguntás si en economía están con los liberales o con las políticas del kirchnerismo, te responden que ellos no son ni liberales ni kirchneristas, que son peronistas, radicales o socialistas. Nunca te dirán que cosa prefieren, pues si te dijeran que a los liberales, reconocerían un profundo gorilismo que no desean exteriorizar. Y si optaran por reconocerle algún mérito al gobierno, se arriesgarían a pasar por zurdos,cosa que les resultaría mucho peor que pasar por simpatizantes del facismo, por decir algo.
A la hora de opinar sobre la guerrilla y la dictadura, se ponen en el medio, con toda soltura e impunidad. Por no reconocer que en lo íntimo, muy en el fondo, allí donde crece la maciega asfixiante del pensamiento único, apoyan lo actuado por la horda de milicos de derecha anti peronistas, fascistas y pro estadounidenses que desde el 55 atentaron contra el pueblo argentino. No se hacen ningún tipo de problemas con la represión, porque con absoluta impunidad intelectual dicen creer que lo que hubo fueron 2 bandos igualmente equivocados que lucharon por el poder. Sencillísimo. No son ni chicha ni limonada. No quieren ser catalogados ni de derechas ni de izquierdas y en su empeño estéril, igualan a ambos bandos: ¿Los militares mataron? Los guerrilleros también. ¿Los militares secuestraron? Los guerrilleros también. ¿Los militares se equivocaron? Los guerrilleros también.
Pero en su ecuación facilista faltan términos:
Si les preguntás si en economía están con los liberales o con las políticas del kirchnerismo, te responden que ellos no son ni liberales ni kirchneristas, que son peronistas, radicales o socialistas. Nunca te dirán que cosa prefieren, pues si te dijeran que a los liberales, reconocerían un profundo gorilismo que no desean exteriorizar. Y si optaran por reconocerle algún mérito al gobierno, se arriesgarían a pasar por zurdos,cosa que les resultaría mucho peor que pasar por simpatizantes del facismo, por decir algo.
A la hora de opinar sobre la guerrilla y la dictadura, se ponen en el medio, con toda soltura e impunidad. Por no reconocer que en lo íntimo, muy en el fondo, allí donde crece la maciega asfixiante del pensamiento único, apoyan lo actuado por la horda de milicos de derecha anti peronistas, fascistas y pro estadounidenses que desde el 55 atentaron contra el pueblo argentino. No se hacen ningún tipo de problemas con la represión, porque con absoluta impunidad intelectual dicen creer que lo que hubo fueron 2 bandos igualmente equivocados que lucharon por el poder. Sencillísimo. No son ni chicha ni limonada. No quieren ser catalogados ni de derechas ni de izquierdas y en su empeño estéril, igualan a ambos bandos: ¿Los militares mataron? Los guerrilleros también. ¿Los militares secuestraron? Los guerrilleros también. ¿Los militares se equivocaron? Los guerrilleros también.
Pero en su ecuación facilista faltan términos:
- Los militares utilizaron los medios del estado para instrumentar sus errores
- Para utilizar los medios del estado, tomaron ilegalmente el poder
- El alcance del exterminio practicado por los militares fascistas anti peronistas escapó largamente al elemento armado de la guerrilla y -de hecho- se centró en estudiantes y obreros que jamás tuvieron un fusil en sus manos
Ponerse en un punto medio en este asunto de los milicos fascistas anti peronistas y la guerrilla, es cosa de pechos fríos, por lo menos. Es una traición a la memoria de miles de delegados fabriles, estudiantes secundarios y universitarios, intelectuales, religiosos, periodistas, políticos y filósofos que cayeron bajo la podadora de Massera, Videla y el resto de los monstruos. Y todo tiene su límite. Porque está bien que seas medio conserva, medio derechista, medio reaccionario o lo que vos quieras. Lo que no deberías, es ser moralmente prescindente adhiriendo (tácita o explícitmente) al "algo habrán hecho". ¿Que si tenés derecho a ponerte en la posición política que prefieras? Sí. Lo que no está bueno es que elijas tu posición moral usando la regla de tres simple.
Claro que podés tomar a los militares de la última dictadora como patriotas. Nadie te lo prohibirá. Pero te exigimos sinceridad. De frente tenés que ir. Como hombre. O mujer. Con integridad. Si te convertiste en un adorador del demonio, metéle nomás. Pero no quieras engañarnos con moralina.
Todas tus lecturas históricas las hacés desde el mangrullo de tu especie de ideología medioterminista. Opinás lo que opinan los del medio, los tibios, esos que alguien prometió vomitar. ¿No te da vergüenza? Te sentás tranquilamente sobre miles de finados poniendo cara de persona importante.
Y tenés el cretinismo de andar averiguando si fueron 30.000 u 8.000, como si el segundo número cifrara un horror más tolerable, incluso justificable.
Y encima olvidás que los finados no solo fueron por bala. Porque a tus matemáticas mediocres se les están escapando los miles de pibes y viejos que mató de hambre y enfermedad el mismo liberalismo que sostuvo a los milicos fascistas anti peronistas.
Y vos te ponés en el medio. Que feo te queda.
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