Propuesta para dar una solución a lo del dólar ilegal (blue)/Ricardo Antonio López
Como no soy más que un kirchnerista, difícilmente se me ocurran cosas geniales. Estoy disculpado por mi baja catadura. Pero lo mismo colaboraré en orden a tener una realidad más racional en donde los delincuentes tengan su merecido (y no hablo de patear sus cabezas luego de haberlos arrojado al piso).
Aunque para muchos compatriotas el alza del dólar delictivo es causa de orgasmos a repetición, yo integro una minoría de loquillos que se irrita de ver que una actividad ilegal gane adeptos y fama en este nuestro país.
Me ofende que en los noticieros se dé la cotización diaria como si se tratara del precio de una pieza de pan.
¿Cuál será el próximo paso? ¿Dar la cotización de la dosis de paco o los lugares de venta de armas sin registro?
Y los pobres tipos que se la dan de gurúes económicos hablando con cara de sabihondos del dólar blue, me sacan de quicio. Porque están refiriéndose a un mercado fuera de la ley, a un asunto ilegal, fuera de las convenciones que adoptamos para vivir más o menos ordenados.
Y llama la atención que sean los liberales, casta supuestamente atada a todo lo que es lícito, racional y ordenado, los que se llenen la boca con el dólar ilícito. Al final, ¿son amigos de la ley, o no?
Por mi parte, yo me paso el dólar (oficial, blue o lo que fuera) por las pelotas. No es mi moneda, yo soy del peso y por mí se pueden ir -dólar y EE.UU.- al mismísimo carajo.
Algo tendrá que hacer el gobierno con el dólar ilegal. Y no es más que aplicar la ley.
¿Es ilegal? Sí.
¿Sabemos dónde se está comerciando? Sí.
¿Tenemos herramientas estatales para terminar con las cuevas el dólar blue? Sí.
No sé entonces qué se está esperando.
Que proceda el estado contra todo aquel que ejerza actividades ilegales. Sin esta premisa no hay derecho público resguardado.
Aunque para muchos compatriotas el alza del dólar delictivo es causa de orgasmos a repetición, yo integro una minoría de loquillos que se irrita de ver que una actividad ilegal gane adeptos y fama en este nuestro país.
Me ofende que en los noticieros se dé la cotización diaria como si se tratara del precio de una pieza de pan.
¿Cuál será el próximo paso? ¿Dar la cotización de la dosis de paco o los lugares de venta de armas sin registro?
Y los pobres tipos que se la dan de gurúes económicos hablando con cara de sabihondos del dólar blue, me sacan de quicio. Porque están refiriéndose a un mercado fuera de la ley, a un asunto ilegal, fuera de las convenciones que adoptamos para vivir más o menos ordenados.
Y llama la atención que sean los liberales, casta supuestamente atada a todo lo que es lícito, racional y ordenado, los que se llenen la boca con el dólar ilícito. Al final, ¿son amigos de la ley, o no?
Por mi parte, yo me paso el dólar (oficial, blue o lo que fuera) por las pelotas. No es mi moneda, yo soy del peso y por mí se pueden ir -dólar y EE.UU.- al mismísimo carajo.
Algo tendrá que hacer el gobierno con el dólar ilegal. Y no es más que aplicar la ley.
¿Es ilegal? Sí.
¿Sabemos dónde se está comerciando? Sí.
¿Tenemos herramientas estatales para terminar con las cuevas el dólar blue? Sí.
No sé entonces qué se está esperando.
Que proceda el estado contra todo aquel que ejerza actividades ilegales. Sin esta premisa no hay derecho público resguardado.
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