Curita demoníaco y antichavista
Que buena parte del gorilaje se halla recluido en las catacumbas medioevales de la iglesia católica, no es novedad. Aquí en La Argentina sucede y en el resto de Latinoamérica. Por eso no sorprende el retroceso de esta iglesia frente a otros cultos, sangría que no para. Y lamentamos esto los que profesamos la fe católica pero nos horrorizamos de ver el desempeño de tanto bestia usurpador de hábitos que día tras día humillan el legado misericordioso de Jesús.
Tal el caso de este fenómeno venezolano, el curita Palmar, quien por estos días atraviesa por una serie de orgasmos ante la posibilidad cierta del fallecimiento del líder popular Hugo Chávez. No se conforma con vaticinar la muerte y avanza un poco más en las oscuridades de una ideología conservadora muy afín a la idea de muertes deseables por necesidades de culto y la divulga como cosa cierta, creyendo tal vez que el pueblo venezolano le creerá más a él (un monje reaccionario al servicio de pulsiones demoníacas) que al gobierno bolivariano.
No veo salida para la grave encrucijada en que se ha puesto la iglesia católica en Latinoamérica. Produce este tipo de engendros y permite que continúen en funciones. Mientras tanto, somos cada vez más los católicos que preferimos mantener nuestra fe todo lo alejada que se pueda de templos en los que reinan monstruitos de esta clase.
Tal el caso de este fenómeno venezolano, el curita Palmar, quien por estos días atraviesa por una serie de orgasmos ante la posibilidad cierta del fallecimiento del líder popular Hugo Chávez. No se conforma con vaticinar la muerte y avanza un poco más en las oscuridades de una ideología conservadora muy afín a la idea de muertes deseables por necesidades de culto y la divulga como cosa cierta, creyendo tal vez que el pueblo venezolano le creerá más a él (un monje reaccionario al servicio de pulsiones demoníacas) que al gobierno bolivariano.
No veo salida para la grave encrucijada en que se ha puesto la iglesia católica en Latinoamérica. Produce este tipo de engendros y permite que continúen en funciones. Mientras tanto, somos cada vez más los católicos que preferimos mantener nuestra fe todo lo alejada que se pueda de templos en los que reinan monstruitos de esta clase.
La derecha es sinónimo de explotación y de muerte. Muerte de las libertades individuales, de las reivindicaciones populares, de las conciencias críticas y también de la muerte física de quienes osen elevar las voces en "su" contra.
ResponderEliminarComo una mafia con larguísimos tentáculos ha tenido en ciertos representantes del catolicismo a sus más acérrimos defensores. Hipócritas que durante la época de la conquista colocaban delante del representante de la corona a un cura portando una cruz, símbolo del sufrimiento que se le venía encima a los pobres conquistados.
El poder económico. La iglesia católica. La derecha. Siempre juntos, unidos en contra de los pueblos.
Pasaron 7 dias desde el 7-12, gracias al poder del más débil y a la complicidad de la "justicia".
Saludos
Tilo, 71 años