Mempo en Página 12/fallo Marita Verón
“…Hay que dar los
nombres de estas tres “señorías” tucumanas de las que el mismísimo gobierno de
José Alperovich sería bueno que dijese su opinión públicamente. Son ellos:
Alberto Piedrabuena, Emilio Herrera Molina y Eduardo Romero Lascano. Yo no sé
si sus conciencias, si las tienen, los podrán juzgar. Y no me importa. Pero
nosotros, la ciudadanía, sí. En democracia y en paz, serena pero
definitivamente, tenemos que condenarlos éticamente, a la vez que vincularlos
con los mencionados colegios, juntas, consejos, asociaciones y demás grupos
corporativos que sólo son puro lobby, para decirlo clarito.
No tienen vergüenza
y esta noche en que celebran todos los miles de prostíbulos del país, y todos
los proxenetas, y todos los mercaderes de carne humana, y todos los hijos de
puta de la trata, y perdóneseme la furia textual, nosotros, los que sí tenemos
vergüenza y somos la inmensa mayoría de este país atormentado, por eso
puteamos. Por eso LOS puteamos. Con la misma fuerza y convicción con que
abrazamos a Susana Trimarco y esperamos un día abrazar a Marita Verón y a todas
las Maritas que fueron y seguirán siendo, por desdicha, gracias a estos infames
protectores de tratantes de personas."

Esas características tan especiales de muchos sectores de la aún denominada "justicia" como también de la mayoría de las policías y otras fuerzas de "seguridad" (también entre comillas) no son más que resabios intactos de viejas épocas increiblemente añoradas por algunos.
ResponderEliminarLa democracia que volvió tímidamente en 1983 y que fue acomodándose como pudo ó como se lo permitieron, no alcanzó a esos nidos de serpientes todavía agazapados.
Afortunadamente, dejando de lado errores y cagadas diversas, recién a partir de 2003 se fueron produciendo cambios impensados hace pocos años. Aún queda mucho por hacer, por cambiar. Estimo que uno de los problemas más fieros está constituido por la hipocresía de una considerable proporción de la ciudadanía aún imbuida de un individualismo egoista y dañino.
Por ejemplo, hay una gran sensación de inseguridad y nadie menciona que por los accidentes de tránsito, en su gran mayoría evitables, se pierden 7500 vidas por año, o sea, unas 20 TODOS LOS DIAS. Infinitamente más que las que se producen como consecuencia de robos ó asaltos. ¿Alguna cacerolita indignada por allí?
El caso de Marita Verón y de la lucha increible de su mamá es particularmente indicativo de la aridez y agresividad con las que se encuentra un ciudadano común cuando trata de hacer valer sus derechos, consagrados según dicen algunos, en la Constitución Nacional aunque la realidad - que por otra parte ES LA UNICA VERDAD - indica otra cosa.
Recién ahora algunos civiles poderosos, después de las casi 3 décadas transcurridas desde el regreso de la democracia, están siendo llevados ante los estrados judiciales para responder acerca de su instigación a delitos de lesa humanidad y su consiguiente beneficio.
El cambio de mentalidad de las fuerzas armadas no se produce por un DNU ni por voluntarismo. Tiene que ser la consecuencia de una enseñanza en la que el respeto de los DDHH tenga preponderancia. Qué cabría entonces decir del poder judicial.
Estimo que es necesaria una reforma de la Constitución, entre otros aspectos, para que la designación de jueces sea consecuencia del voto popular. Y no va a ser fácil ya que los intereses involucrados son muchos y muy poderosos para que todo siga como está.
La presión que como ciudadanos podemos ejercer en ese sentido es muy importante.
Pasaron 5 dias desde el 7-12, gracias al poder del más débil y a la complicidad de la "justicia".
Saludos
Tilo, 71 años