LA MILITANCIA PERONISTA Y LA CUESTION IDEOLÓGICA, por Roberto Hyon
Aquí es preciso reconocer la existencia de una gran muralla de contención al
cambio que nos proponemos, y es el andamiaje ideológico cultural colonial
dominante; fue montado por el poder oligárquico a través de toda nuestra
historia, fue la superestructura que justificó la existencia misma del sistema
colonial, esa ideología dominante impuesta desde el aparato del estado caló en
vastos sectores de la sociedad argentina y serían las clases medias “cultas”
tomadas por la instrucción pública sarmientina, los componentes básicos de esa
muralla. Así se constituirá en la masa crítica del poder oligárquico.
Ya lo dijimos anteriormente,
resulta imprescindible recuperar a eses sector social, para el proyecto
nacional y esto significara darle batalla a la ideología dominante como reducto
de la dependencia y la injusticia social, para lo cual será imperioso
consolidar la ideología del cambio, que en los hechos y en principio fue
incubada por el primer peronismo.
LAS CONTRADICCIONES
SECUNDARIAS
En el análisis del conflicto,
político, económico y social Argentino, se advierte la existencia de
contradicciones de distinto tipo.
En primer lugar está la
principal, que es la que se produce objetivamente entre los intereses del
conjunto del pueblo argentino por un lado y la alianza entre los intereses de
las ultra minorías (oligarquía) y el imperio por el otro.
Luego vamos a encontrar las
contradicciones de tipo secundario, que son las que se producen “en
el seno del pueblo”. Aquí aparecerá un sector social que desde el punto
de vista de sus intereses reales no forman parte de la oligarquía, pero que
tomado por la ideología de la misma, entrará en contradicción con los intereses
de las mayorías populares.
Valga en esta parte, con sentido autocrítico, señalar las deficiencias del justicialismo para derrotar al enemigo en este terreno. Paso en el 55, en el 76 y se repite en estos tiempos. Se trata de un tratamiento incorrecto de las contradicciones secundarias, esto se advierte cuando sectores que objetivamente se habían visto favorecidas desde lo material en sus condiciones de vida, subjetivamente serán opositoras y se plegaban a los cantos de sirena del enemigo.
Hay muchas cuestiones que pueden explicar esto. Una, ya lo dijimos, la ideología impuesta, otra la confusión en este terreno debida a la penetración de sectores reaccionarios (alcahuetes, adulones, o fascistas de distinta laya), que intentaron utilizar al peronismo no como superador del sistema de la dependencia y la injusticia, sino como defensor reaccionario del mismo.
Hoy mismo esta pretensión de los intereses económicos se reactualiza, cuando están queriendo apelar a lo peor (el peornismo) como tabla de salvación de sus retrógrados intereses.
Estas tácticas, no son nuevas, vuelven a aparecer, han sido protagonistas de viejas frustraciones y solo las podremos superar y derrotar si consolidamos nuestros fundamentos ideológicos y doctrinarios, inscriptos en el nacionalismo democrático surgido de las luchas liberadoras de un pueblo, lo que le dio desde su mismo origen un contenido profundamente anti imperialista como expresión de la liberación nacional y anti oligárquico como expresión de la liberación social. Esto es entonces, ubicar al peronismo como parte de los MOVIMIENTOS DE LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL, que desataron su accionar en los albores del siglo 20 y que hoy después de ciertos traspiés retoman las tareas liberadoras como se advierte con claridad en toda nuestra América.
Esto tiene que ser entendido, por todos aquellos, que se reivindican como peronistas y a los que hoy se los ve perdidos repitiendo el discurso oligárquico; EL PERONISMO ES UN MOVIMIENTO DE LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL, ES EL HECHO MALDITO DEL MODELO COLONIAL, Y COMO DECIA EVITA: EL PERONISMO SERA REVOLUCIONARIO O NO SERA NADA. Por lo tanto es imposible domesticarlo y convertirlo en un partido neoliberal o facistoide.
Esto lo sabe la vieja oligarquía. Por eso tras las confusiones ideológicas, apela a la división. En este sentido fueron clarísimas las declaraciones de Bartolomé Mitre, cuando busca rescatar al “peornismo disidente” como la tabla de salvación de sus intereses. Esta es la salida política que proponen
Desde otras usinas, que están imposibilitadas de un discurso político porque son la expresión más brutal del fracaso, de aquel modelo del sálvese quien pueda, van a utilizar como táctica, la despolitización, que no es mas que caldo de cultivo del golpismo.
Valga en esta parte, con sentido autocrítico, señalar las deficiencias del justicialismo para derrotar al enemigo en este terreno. Paso en el 55, en el 76 y se repite en estos tiempos. Se trata de un tratamiento incorrecto de las contradicciones secundarias, esto se advierte cuando sectores que objetivamente se habían visto favorecidas desde lo material en sus condiciones de vida, subjetivamente serán opositoras y se plegaban a los cantos de sirena del enemigo.
Hay muchas cuestiones que pueden explicar esto. Una, ya lo dijimos, la ideología impuesta, otra la confusión en este terreno debida a la penetración de sectores reaccionarios (alcahuetes, adulones, o fascistas de distinta laya), que intentaron utilizar al peronismo no como superador del sistema de la dependencia y la injusticia, sino como defensor reaccionario del mismo.
Hoy mismo esta pretensión de los intereses económicos se reactualiza, cuando están queriendo apelar a lo peor (el peornismo) como tabla de salvación de sus retrógrados intereses.
Estas tácticas, no son nuevas, vuelven a aparecer, han sido protagonistas de viejas frustraciones y solo las podremos superar y derrotar si consolidamos nuestros fundamentos ideológicos y doctrinarios, inscriptos en el nacionalismo democrático surgido de las luchas liberadoras de un pueblo, lo que le dio desde su mismo origen un contenido profundamente anti imperialista como expresión de la liberación nacional y anti oligárquico como expresión de la liberación social. Esto es entonces, ubicar al peronismo como parte de los MOVIMIENTOS DE LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL, que desataron su accionar en los albores del siglo 20 y que hoy después de ciertos traspiés retoman las tareas liberadoras como se advierte con claridad en toda nuestra América.
Esto tiene que ser entendido, por todos aquellos, que se reivindican como peronistas y a los que hoy se los ve perdidos repitiendo el discurso oligárquico; EL PERONISMO ES UN MOVIMIENTO DE LIBERACION NACIONAL Y SOCIAL, ES EL HECHO MALDITO DEL MODELO COLONIAL, Y COMO DECIA EVITA: EL PERONISMO SERA REVOLUCIONARIO O NO SERA NADA. Por lo tanto es imposible domesticarlo y convertirlo en un partido neoliberal o facistoide.
Esto lo sabe la vieja oligarquía. Por eso tras las confusiones ideológicas, apela a la división. En este sentido fueron clarísimas las declaraciones de Bartolomé Mitre, cuando busca rescatar al “peornismo disidente” como la tabla de salvación de sus intereses. Esta es la salida política que proponen
Desde otras usinas, que están imposibilitadas de un discurso político porque son la expresión más brutal del fracaso, de aquel modelo del sálvese quien pueda, van a utilizar como táctica, la despolitización, que no es mas que caldo de cultivo del golpismo.
Ante esta realidad la consolidación
ideológica doctrinaria dará la seguridad necesaria y nos permitirá instalar el
debate que intente la unidad del peronismo y de todos los sectores en contra
del modelo de la dependencia y la injusticia.
El kirchnerismo ya tiene suficiente clase media. Conquistar a la clase media no kirchnerista es imposible. Esa clase media vio como en el bombardeo del 16 de junio del 55 se mataban a casi 400 personas. Eso no conmovió para nada su espíritu republicano y tres meses después pobló esa misma plaza, con mucha alegría y ninguna reconsideración de sus pasos. Para conquistar a esa clase media, una medida que vería con simpatía, sería que nos suicidáramos. Lograríamos su satisfacción si le mostramos nuestros cadáveres, como ocurrió con la muerte de Eva, la de Néstor, la de la pareja de Alicia Kirchner (parece imposible pero La Nación cerró los comentarios) o la perdida del embarazo de la esposa de Máximo (parece imposible pero otra vez La Nación cerros los comentarios de festejo). Para mí entonces no se los puede conquistar, tal vez a sus hijos, a sus nietos. Lo que se puede hacer es neutralizarlos, y afortunadamente se deprimen muy rápido, y la presión que hacen en seguida se agota y se recluyen desesperando del mundo. Porque son así, pierden un partido de fútbol, un campeonato, y quieren que desapezca el fútbol porque se habría convertido en el más inmundo de los deportes. Pero claro, después vuelven a participar.
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