“Bóveda Fácil” sigue en baja

 Si hay cosas que bajan en este mundo hostil, esas son el dólar blue y el rating de Lanata.

Como estaba previsto por los argentinos que no engordamos con porquerías cocinadas en la hamburguesería de Clarín, tanto el truchísimo dólar ilegal -que miles de pavos llegaron a pagar hasta $ 11,00 (¡¡¡¿¿¿???!!!)- y la audiencia del show entre payasesco y canalla del escandalizador estrella de Magneto, no paran de bajar.

De la roña engañosa del dólar no hay mucho por decir (no habla, no se disfraza, ni putea), sino que fue invento de especuladores que supieron hacer plata dulce aprovechando la credulidad anti nacional de la clase mediopelesca argentina (y básicamente porteña).

De Lanata sí hay un poquito de tela que cortar, aunque varios cumpas sostienen que es mejor no ocuparse de él, que es darle figuración. Con ese criterio debiéramos no ocuparnos de ningún problema, para no darle entidad, creyendo que con no tratar un tema este deja de existir. La cuestión es que este bandido mediático existe y engrupe a unos cuantos.

El extraordinario nivel de difusión que alcanzaron las primeras entregas del espectáculo televisivo de Lanata es prueba de profundos disturbios ideológicos en amplios sectores de la argentinidad. Y no me refiero a los trolls de las redes, a los “periodistas independientes” ni a los conservadores recalcitrantes que andan por allí llorando la venezolización y cubanización de La Argentina, me refiero a gente más o menos inocente y más que menos pelotuda capaz de comerse cualquier bazofia del boliche Mc Neto.

La buena noticia con respecto al fenómeno Lanata es su fugacidad: imperceptiblemente, una parte de la sociedad que tradicionalmente anda floja  de ideología se está hartando de las “sesudas investigaciones” del bolacero puteador. Todo un dato actual que habla -quiero creerlo- de la argentinización de tanto compatriota acostumbrado a formarse del lado de quienes históricamente causaron la ruina de la patria. Porque se puede ser un completo pelotudo algunos días y ser algo pelotudo todos los días, pero no es posible ser un pelotudo full todos los días del bendito año.


La baja de un inicial 30 puntos de rating a un 16,9 en la emisión del domingo próximo pasado es un dato esperanzador. Permítaseme la ingenuidad. 

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