No investigarás a un juez supremo
Y de pronto, los jueces de La Suprema Corte tampoco podrían
ser investigados, ni por la AFIP, si nos dejamos llevar por los opinadores
conservas (y por el mismo Lorenzetti).
Está bueno: si se sospecha de una conducta irregular de
alguno de estos aparatos, lo que correspondería es hacer caso omiso, porque son jueces supremos
y cualquier acción contraria a sus intereses constituye un "apriete".
Que se los declare PATRIMOMIO DE LA HUMANIDAD, VACAS SAGRADAS y ÚNICOS
CIUDADANOS DE PRIMERA CLASE DE LA NACIÓN, como para que los del llano la
tengamos más clara y asumamos de una vez nuestra propia insignificancia. NO
IMPORTA NUESTRO NÚMERO; LO QUE VALE ES LA CATEGORÍA DEL CARGO USUFRUCTUADO POR
CUALQUIER PELAGATOS TITULADO.
Acaso no estoy entendiendo y cuando alguien llega a ser juez
de la Suprema Corte de La Nación, automáticamente su conducta queda bloqueada
para el emprendimiento de acciones ilegales; debe ser así y en mi apoteótica
ignorancia no logro entenderlo. Pelotudo de mí que consideraba que la conducta
delictiva no reconoce fronteras de nivel intelectual, preparación profesional o
cargo desempeñado.
Propongo, a fin de evitar futuras investigaciones fuera de
lugar, que los ciudadanos con el cargo de Jueces de La Suprema Corte de La
Nación Argentina (y mediante una acordada o engendro parecido) resulten
declarados a priorísticamente inocentes de cualquier delito que cualquier
alucinado pudiera achacarles; de modo concomitante, el acusador deberá ser
inmediatamente aprendido por la fuerza pública y sometido a juicio de modo que
tales acciones disruptivas del orden social establecido resulten desalentadas.
Con estas propuestas intento sobreponerme a los efectos
negativos que el choripán en mal estado y el vino en caja distribuido en actos
K han causado en mis estructuras mentales.
Será justicia.
Afortunadamente, Argentina ha ingresado al área donde TODO PUEDE SER PUESTO EN TELA DE JUICIO. Se acabaron los intocables. Todo se discute y se cuestiona. Quizá una de las conquistas más apreciables de esta DECADA GANADA sea la TRANSPARENCIA que expone, blanco contra negro, cada faceta de la vida pública y permite no sólo que sea advertida sino también analizada y debatida. Para la mayoría de los ciudadanos comunes constituye una gratísima sorpresa. Pero reconozcamos que para los titiriteros ocultos de toda la vida, esta felíz circunstancia representa un RIESGO que saben que, más temprano que tarde, deberán enfrentar.
ResponderEliminarNunca menos.
Saludos