Terragno y su frase de efecto



“Presidenta: su gobierno ha fracasado y está desmoronándose”
Rodolfo Terragno

Hubo un tiempo en que Terragno era visto como persona creíble. Época remota que apenas hace algún eco en las paredes del fondo de la memoria. Todo lo llevaron el tiempo y las estrategias publicitarias que como plaga han impuesto su dominio sobre numerosos personajes de la oposición política argentina; hoy tenemos candidatos que no dicen lo que piensan sino lo que le recomiendan unos parásitos con título de asesor de imagen. No encuentro otra razón para estos dichos de Terragno.

La mano del publicista está, primero, en el recurso de la interpelación a la presidente, que usan varios, como si tuvieran la estatura o la importancia suficiente como para recibir respuesta de quien tiene tareas más importantes que la de luchar por obtener una banca o difundir un par de bolazos. Terragno, junto a otros como Lanata y Castro, utiliza este recurso aconsejado por charlatanes asesores. Y al pedo.

El segundo recurso de la matriz estratégica del marketing político es eso de formular sentencias absolutas de índole apocalíptica (“…su gobierno ha fracasado…”, “…está desmoronándose…”), que, supuestamente, sirven para infundir preocupación y temor en el público; la índole gravísima de estos enunciados -dicen los asesores- adquiere el relieve que le aporta el dicente, es decir, el político opositor. Demás está decir que el ego exagerado de muchos de estos políticos les hace creer que en realidad la gente se asusta cuando les oye decir cosas así. No parecen registrar que su credibilidad descansa en el fondo de los océanos desde el 2.001, más o menos.

Lo cierto es que estas baratas estrategias funcionan en un modesto nivel: Terragno seguramente conseguirá su banca y desde el congreso seguirá emitiendo sus modestas ráfagas de metralla verbal, feliz de haber cumplido con los preceptos que instalan a un candidato de derecha en la preferencia de las minorías.

Y es este mediocre afán el que justamente está llevando a la oposición a la ruina política: ninguno de ellos  cree realmente tener posibilidad de ponerse a la altura de Cristina Fernández. ¿Cómo habrían de ganarle? ¿O creen que es por otro motivo que vienen tratando de desactivar una posible re-reelección casi desde que ella ganó su segundo período presidencial?

Pobre Terragno, debe ser descorazonador jugar el juego de la política nacional a la sombra de Cristina Fernández. Pobres opositores, en general. Tan  insustanciales, tan previsibles, tan de decir y hacer boludeces dictadas por libretistas que pueden ser muy efectivos para vender champúes o excursiones a Sierra de La Ventana, pero no para generar liderazgo.

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