Como dijo Anibal...
En un estado ideal de cosas
la gente optaría guiada por parámetros tan nobles, pero no es el caso argentino;
todavía no. Es el éxito de la economía kirchnerista el que manda.
Pero es muy posible que
estemos parados en un umbral de desarrollo o salto cualitativo en la historia de
nuestra evolución cultural. ¿Cómo es esto? Creo que se está imponiendo
culturalmente un tipo social (el nuestro) capaz de poner en la base de sus
actos a un grupo de opciones morales correctas, positivas, humanistas.
Si esto es así, viene la
cuestión del huevo y la gallina.
¿El gobierno nacional es el
arquitecto de la nueva cultura hegemónica o es la propia gente, en su lenta
evolución individual, la que impuso un tipo de gobierno que conviene a sus
intereses?
¿Somos los beneficiarios más
o menos inconcientes de la acción de un grupo de iluminados o somos los
verdaderos responsables, la causa eficiente, del tipo de gobierno que tenemos
por propia decisión?
Alguien podría preguntarse si
en realidad importa. Personalmente creo que la respuesta es la segunda. E
importa.
¿Por qué? Porque el caso de
las minorías iluminadas, de los líderes todopoderosos a cuyas espaldas marcha
disciplinado un pueblo agradecido es culturalmente asqueroso y humillante para las
mayorías; no se puede decir “Creemos en el pueblo” y al mismo
tiempo suponerlo una masa poco pensante que en el mejor de los casos sirve para
acompañar a los que buscan su bienestar; esa noción del mesías depositario de
la verdad revelada y los fieles motivados por la fe ciega puede ser eficaz en
el corto plazo, pero pronto lleva a la parálisis del pensamiento.
La conclusión es obvia: todos
estamos involucrados. Es obra de todos y
cada uno, en lo bueno y en lo malo. Como dijo Anibal: Este asunto está desde
ahora y para siempre en tus manos, nene.
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