Advertencia a los partícipes del blog del chacarero, por Pridiliano Matías Ezequiel Arizábal Crocce Hughes
El patricio Arizábal retorna a la actividad tras un
receso misterioso, probablemente causado por el entredicho que tuvo con el Gaucho Rejucilo por aquellos versos
hirientes que el poeta de las pampas y los esteros publicara para su escarnio.
Advertimos al público que a lo largo del artículo el discurso llega a umbrales insoportables de gorilismo.
A los padecientes lectores
del brutal chacarero:
Alertado por la afluencia
alcista de ciudadanos lectores hacia este diabólico libelo digital me decido a
retomar la publicación de mis pensamientos en este formato, no queriendo dejar
el campo de batalla de las ideas a representantes de la izquierda atea y
antinacional.
Amigos y conocidos del
círculo patricio inquiérenme a diario por los motivos que me llevan a
participar de este sitio miserable y marginal, pudiendo con ventaja publicar
mis reflexiones en las altas columnas del diario La Prensa , como bien cabría a
mi posición y origen social.
Digo a Uds. lo que he dicho a
mis pares: “Debe darse la lucha en campo enemigo, por mucho que nos desagrade
transitar por los andurriales de la nacionalidad”; publicando en La Nación estaría hablando a
los míos, que no necesitan ser convencidos; desde La Voz del Chacarero aspiro a horadar la
corteza populista e irresponsable del militante pro gubernamental e instalar en
su aireado cerebro el germen bendito del credo liberal, embrión de gloriosa
estirpe.
En ese empeño advierto, a los
lectores que con inocencia buscan en este y similares foros una verdad que no
existe, del inminente desbarranco del “modelo”.
Repasaré para vuestra
ilustración los principales síntomas que anuncian la caída del régimen, en el
ánimo de despertar vuestro entendimiento, suponiendo que tal milagro fuese posible:
·
La rebelión abierta de las clases superiores. Se ha visto a los vecinos de los barrios
aristocráticos salir a la calle en furibundos cacerolazos que hicieron temblar los caracuces apátridas de la
dictadora (de acuerdo a información confiable estuvo en un momento a punto de
abordar el helicóptero presidencial y huir aquejada por el más renegrido pánico).
·
El resurgimiento de la cruzada liberadora ruralista. Guay de los autócratas cuando los dueños de la tierra
hagan tronar el escarmiento.
·
Degradación social causada por el avance del proyecto
industrialista. El pueblo humilde
de nuestra patria no se halla naturalmente constituido para la disciplinada y
enérgica fajina de las explotaciones fabriles, como sí ocurre en países
evolucionados; el mestizo (un 85% de la población) tan solo puede ser empleado
en labores agrícolas y de servidumbre casera
·
Desajustes hormonales de origen alimentario. La asignación demagógica de partidas salariales al
pobrerío ha hecho que millones accedan a niveles de nutrición que no
corresponden a su categorización social; recibir nutrientes para los que sus
organismos no están preparados provoca una producción desenfrenada de proteínas
con la respectiva súper producción de hormonas, fenómeno que deriva en la
aparición y multiplicación de conductas anti sociales.
·
Atropello de la soberanía extranjera. El mundo civilizado prácticamente tiene bajo la mira
a La Argentina
y a sus extravagantes autoridades a causa del robo a que fue sometida la
empresa Repsol. ¿Para qué quieren esas instalaciones? ¿Qué puede saber el
criollo de explotaciones petrolíferas? Es posible que a causa del infame
despojo, potencias defensoras del orden y la libertad dictaminen la
intervención militar en suelo patrio, lo que sería visto favorablemente por los
sectores mejores de la sociedad argentina.
·
Alteraciones de la conducta provocadas por niveles
incongruentes de instrucción formal.
La creciente matriculación en escuelas públicas de todos los niveles deriva en
mayores índices de instrucción para la población mestiza (el “pueblo”),
que por no contar con cerebros orgánicamente constituidos para el manejo hábil
de tanto flujo de información, acaba incurriendo en comportamientos alocados y
fuera de orden.
Queda claro a partir de lo
enunciado que el breve interregno de anarquía democrática está pronto a
finalizar.
Cualquier resistencia por
parte de las clases inferiores podría provocar la justa ira de los patricios y
esto concluir en una limpieza étnica,
con la eliminación de algunos millones de individuos sobrantes.
Quedan Uds. advertidos.
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