Infiltración en las redes (fragmento), por Perra Intelectual



En un artículo de 2008 publicado en el Journal of Political Philosophy, el zar de información de Obama, Cass Sunstein, bosquejó un plan de gobierno para infiltrarse sigilosamente en grupos que presentan teorías alternativas sobre acontecimientos históricos vía “salas de chat, redes sociales online, o incluso grupos de espacio real" e intentar socavar aquellos grupos.
La meta del programa es “desmantelar a los duros extremistas que producen teorías de conspiración”, escribió Sunstein, con una referencia particular a las organizaciones por la verdad del 9/11.
Sunstein indicó que simplemente teniendo a personas del gobierno que refuten teorías de conspiración, esto no funcionará, debido a que éstas son inherentemente no confiables. “Enlistar a oficiales no-gubernamentales, en un esfuerzo por rebatir las teorías, podría asegurar que expertos independientes creíbles ofrezcan refutación, en vez de los mismos oficiales de gobierno. Existe un intercambio entre la credibilidad y el control, no obstante. El precio de la credibilidad es que el gobierno no pueda ser visto como quien controla a los expertos independientes”, escribió.
“En palabras claras, lo que Sunstein está proponiendo es la infiltración del gobierno en grupos que se oponen a políticas prevalecientes”, escribe Marc Estrin.
“Es fácil destruir a grupos con ‘diversidad cognitiva’. Simplemente ocupas un tiempo de las reuniones con discusiones, hasta el punto en que la gente no regrese. Haces pancartas de protesta que alineen al 90% de los participantes. Exiges violencia revolucionaria de grupos pacifistas”.
Esto es lo que Sunstein está apoyando cuando escribe sobre la necesidad de infiltrarse en grupos de conspiración y siembra semillas de desconfianza entre los miembros con el objetivo de reducir el número de nuevos reclutas. Esta es una clásica infiltración “provocateur” que se impuso durante los años de Cointelpro, un programa del FBI de 1956-1971, que se enfocó en perturbar, marginalizar y neutralizar a la disidencia política.
Sunstein argumentó que ‘el gobierno debiese tomar tácticas (legales) para desmantelar los fuertes grupos cognitivos de teorías extremistas’. Éste sugirió que ‘agentes del gobierno (y sus aliados) podrían entrar a salas de chat, redes sociales online, o incluso grupos de espacio real para intentar socavar teorías conspirativas levantando dudas sobre sus premisas fácticas, lógica causal o implicancias de la acción política”, reporta Raw Story.
Sunstein también ha pedido hacer responsables a los sitios web por comentarios publicados en respuesta a artículos. Su libro, On Rumors: How Falsehoods Spread, Why We Believe Them, What Can Be Done, fue criticado por algunos como “un diseño para la censura online”.
La oficina de Infowars ha sido visitada en numerosas ocasiones por el FBI como resultado de personas que publican comentarios violentos para responder a artículos. Ya que el gobierno ahora emplea a gente para publicar tales comentarios en función de socavar sitios web de conspiración, si una ley fuese aprobada para hacer responsables a estos sitios, el programa de Sunstein permitiría al gobierno eliminar tales sitios de la web, simplemente teniendo a algunos de sus matones contratados posteando amenazas contra figuras públicas.
El hecho de que el gobierno se vea forzado a contratar ejércitos de trolls en un intento por silenciar la verdad, muestra cuán preocupados están sobre el efecto que estamos teniendo en despertar a millones de personas de su tiranía.

(PARA VARIAR, EL MATERIAL PUBLICADO HA SIDO PREVIAMENTE SOLICITADO A SU PROPIETARIO, EN ESTE CASO, LA IMPONDERABLE, EMÉRITA E INCUESTIONADA PERRA INTELECTUAL, DAMA DIGNA DE MAYORES ELOGIOS DE LOS QUE DESDE ESTE COCHAMBROSO RINCÓN DEL PENSAMIENTO PUEDAN  PRODIGARSE)

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